Los cardenales que elegirán al sucesor del papa Francisco comenzaron a instalarse este martes en el Vaticano, que ya dispusieron los largos mesones y las sillas en la majestuosa Capilla Sixtina, escenario del esperado y crucial cónclave.
La identidad del futuro pontífice es la gran incógnita en un cónclave que expertos anticipan abierto y sin claros favoritos. Después de que el pontificado reformista del jesuita argentino despertara un fervor popular y una división en el señor de la Iglesia.
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Cónclave
«Que no sea muy cerrado, que al contrario apoye a nuestra juventud que viene con unos valores tal vez diferentes a nosotros», aseguró a la AFP la mexicana Verónica de García, de turismo en el Vaticano.
El cardenal y arzobispo de Argel, Jean-Paul Vesco, indicó que existen «al menos cinco o seis» personalidades que podrían ser elegidas, en una entrevista al diario italiano Corriere della Sera.
«Pero no hay ninguno que ‘aplaste’ a los demás, ninguno del que se pueda pensar: Será él», dijo.
Dos días
El cónclave comenzará oficialmente el miércoles.
El Vaticano difundió la víspera imágenes de la Capilla Sixtina que dan muestra de la solemnidad. Varias hileras de mesones aparecen engalanados con telas marrones y rojas, sobre las cuales aparecen los nombres de los cardenales.
A partir de las 15.00 (09.00 en Bolivia) del miércoles, se cortarán las señales telefónicas en el interior del Vaticano. Todo para aislar a los purpurados de influencias externas.
Durante el cónclave, los «príncipes de la Iglesia» deben permanecer sin teléfono ni acceso a internet. Tampoco a medios de comunicación, y guardar secreto sobre todo lo relativo a la elección del nuevo sumo pontífice.





















































































