Rusia anunció este domingo que amplió su ofensiva a la región ucraniana de Dnipropetrovsk, aledaña a la de Donetsk, una primicia en más de tres años de conflicto, que coincide con el estancamiento de las negociaciones de paz.
Las autoridades ucranianas no han comentado este anuncio, en un contexto en que las tropas ucranianas sufren desde hace meses reveses en el frente.
Dnipropetrovsk
«Las unidades de la 90ª división blindada (…) han alcanzado la frontera occidental de la República Popular de Donetsk, y prosiguen su ofensiva en el territorio de la región de Dnipropetrovsk», anunció el ejército ruso en Telegram, empleando el nombre que Moscú utiliza para la región de Donetsk, que está en su mayoría ocupada por Rusia.
Estos avances de las tropas rusas pueden tener un valor estratégico sobre el terreno, en un momento en que los esfuerzos diplomáticos impulsados por el presidente estadounidense Donald Trump para encontrar una salida al conflicto están empantanados.
Varios observadores consideran que los rusos podrían querer seguir avanzando en la zona, para dificultar el dispositivo defensivo ucraniano en el frente oriental.
Revise: Canje de prisioneros con Rusia tendrá lugar ‘la semana próxima’
Nueva realidad
Antes de la invasión rusa lanzada en febrero de 2022, unos tres millones de personas vivían en la región de Dnipropetrovsk. Un millón de ellas en la capital regional, Dnipró, blanco habitual de bombardeos rusos a base de drones y misiles. La economía de la región tiene un alto componente minero e industrial.
Miles de ucranianos, refugiados de las regiones vecinas de Donetsk y Lugansk, se instalaron allí tras el inicio de la invasión rusa.
El expresidente ruso Dmitri Medvédev, que ejerce como vicepresidente del Consejo de Seguridad Nacional, afirmó que esta ofensiva es una advertencia para Ucrania.




















































































