Reino Unido está en estado de «alerta» para garantizar la seguridad de una comunidad judía preocupada, tras el ataque del jueves a una sinagoga en Mánchester, en el norte de Inglaterra, en el que fueron asesinadas dos personas.
El primer ministro británico, Keir Starmer, visitó el lugar de la tragedia con su esposa, Victoria, que es de confesión judía.
El jefe de gobierno no hizo ninguna declaración en el lugar, pero el jueves dijo que su país debe «vencer» un antisemitismo en alza.
El atacante, abatido por la policía, fue identificado el jueves por la noche como Jihad Al-Shamie, un británico de origen sirio de 35 años.
Tres detenidos
Tres sospechosos de estar involucrados en el atentado, dos hombres de treinta años y una mujer de sesenta, fueron detenidos.
Las dos personas fallecidas en el ataque, eran Adrian Daulby, de 53 años, y Melvin Cravitz, de 66, miembros de la comunidad judía de Mánchester y del barrio de Crumpsall, donde se encuentra la sinagoga de Heaton Park.
El atentado ocurrió el jueves por la mañana, cuando la sinagoga estaba llena por la festividad de Yom Kipur.
Ataque
El atacante embistió con su vehículo a personas que se encontraban frente al edificio, antes de salir del vehículo y comenzar a apuñalar a varias de ellas.
Tras el ataque, las autoridades refuerzan la seguridad en los lugares de culto y otros espacios judíos.
«Estamos en estado de alerta máxima», declaró el viernes en Sky News la ministra del Interior, Shabana Mahmood, que visitó el lugar del atentado el jueves por la noche.
‘Sabíamos que podía suceder’
Cerca de la sinagoga, muchos ciudadanos dejaron ramos de flores y mensajes de condolencias.
«Es increíble, pero al mismo tiempo sabíamos bien que era algo que podía suceder», dijo a la AFP Alex, un empresario de 31 años que suele asistir a la sinagoga de Heaton Park.
Ehrentreu, de 56 años, habitual de una sinagoga vecina, también destacó que el antisemitismo se ha vuelto «más frecuente», especialmente desde el ataque del movimiento Hamás en Israel el 7 de octubre de 2023, que desencadenó la guerra en Gaza.
El presidente israelí, Isaac Herzog, lamentó el viernes en la radio LBC una «auténtica atrocidad» y demostró que se necesitan «acciones contundentes» para luchar contra «esta horrible ola de terror y antisemitismo».
Solidaridad
El gran rabino de Reino Unido, Ephraim Mirvis, tenía previsto viajar el viernes a Mánchester.
«Es un momento sombrío, no solo para los judíos de Reino Unido, sino para toda la sociedad», declaró el rabino a la BBC.
Por su parte, la ministra del Interior británica, Shabana Mahmood, afirmó estar «decepcionada» porque los organizadores de manifestaciones propalestinas previstas el fin de semana no las hayan cancelado.
«Me parece deshonroso. Podrían haber mostrado moderación y conceder a una comunidad afligida uno o dos días para similar lo ocurrido», señaló.





















































































