A dos días de la firma prevista en Brasil del acuerdo UE-Mercosur, los líderes europeos debaten este jueves en Bruselas si lo respaldan, en medio de la oposición de Francia, Italia y Polonia y de las protestas de millas de agricultores.
La Comisión Europea y Brasil, que actualmente ejerce la presidencia de esta alianza regional integrada por Argentina, Paraguay y Uruguay, prevé firmar el sábado en la ciudad brasileña de Foz do Iguaçu este pacto comercial.
El texto lleva un cuarto de siglo en negociación y daría lugar a la mayor zona de libre comercio del mundo.
«Mercosur juega un papel central en nuestra estrategia comercial: es un mercado potencial de 700 millones de consumidores y resulta de enorme importancia que lograremos la luz verde para completar la firma», afirmó la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, al llegar a la cumbre.
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Acuerdo
Sin embargo, los agricultores europeos temen el impacto negativo de la llegada masiva a Europa de carne, arroz, miel o soja sudamericanas, considerados más competitivos debido a sus normas de producción.
A cambio los europeos podrían exportar vehículos y maquinaria al Mercosur.
Von der Leyen se reunió por la mañana con una delegación de Copa-Cogeca, la principal organización agrícola europea, y al término del encuentro aseguró en un mensaje difundido en X que «Europa siempre estará a su lado».
Pese a esto, la tensión era palpable en Bruselas, donde millas de agricultores europeos expresaron su oposición al pacto incendiando neumáticos. Lanzando papas y proyectiles, a los que la policía respondió con cañones de agua y gases lacrimógenos.
Dato
Además, cerca de 950 tractores bloquearon calles del barrio europeo, generando un fuerte dispositivo de seguridad alrededor de las instituciones comunitarias.
Personas encapuchadas rompieron también varias ventanas de un edificio del Parlamento, constató un periodista de la AFP.
Florence Pellissier, agricultora francesa, denunció la «competencia desleal» de productos importados tratados con sustancias prohibidas en Europa.
«Estamos aquí para decir no a Mercosur», protestó el ganadero belga Maxime Mabille.
«Es como si Europa se hubiera convertido en una dictadura», añadió. Acusando a la presidenta de la Comisión Europea de intentar «imponer el acuerdo por la fuerza».





















































































