El presidente Luis Arce advirtió que su gestión enfrenta problemas y vicisitudes que los gobiernos anteriores no tuvieron que enfrentar y que, pese a eso, “tiene buenos resultados”.
“Nosotros hemos enfrentado todo lo que un gobierno hubiera enfrentado. Nunca, en el pasado, un gobierno en Bolivia ha enfrentado las cosas que nosotros hemos enfrentado desde el Gobierno”, dijo el mandatario en un encuentro del Consejo de Federaciones Campesinas de los Yungas (Cofecay), en Coripata.
Luis Arce
Arce se refirió a los conflictos que enfrentó en su gestión y citó dos en particular. Primero, recordó el denominado paro de 36 días, que paralizó parcialmente Santa Cruz. Dicha protesta exigió al Gobierno la realización del Censo de Población y Vivienda en 2023, y comenzó el 22 de octubre y terminó el 26 de noviembre de 2022. Pero, luego de varias reuniones Interinstitucionales, la consulta nacional se celebró el 23 de marzo de 2024.
Como resultado, la medida dejó millonarias pérdidas, principalmente a los sectores productivos de esa región y el reclamo no alcanzó a otros departamentos, como previeron los líderes del paro regional.
Otro de los hechos que mencionó el mandatario es el bloqueo evista de 24 días. Comandado por la dirigencia del denominado Estado Mayor del Pueblo, todos cercanos a Evo Morales, la medida asiló a Cochabamba del oriente y occidente del país, entre el 14 de octubre y el 6 de noviembre de 2024.
Bloqueos
La protesta estuvo marcada por la violencia de los movilizados contra la Policía, que finalmente tuvo que ejecutar un operativo policial-militar, para poder contenerla.
Los movilizados exigieron al gobierno solución a la escasez de combustibles y dólares además de regularizar el precio de los productos de la canasta familiar.
Además de eso, en junio de 2024 hubo un intento de golpe de Estado, liderado por el excomandante Juan José Zúñiga, que ocupó la plaza Murillo en compañía de efectivos fuertemente armados.
El 26 de ese mes, bajo órdenes de Zúñiga, un vehículo blindado rompió por la fuerza la puerta del Palacio de Gobierno.
En el ingreso, el mandatario increpó al militar y le ordenó que retire al personal que cerró el Kilómetro Cero, pero éste se insubordinó.
Inmediatamente, Arce decidió cambiar al Alto Mando Militar y, luego de su posesión, éste instruyó el repliegue de personal y de los vehículos de asalto.
Golpe de Estado
A lo sucedido ese 26 de junio, el Gobierno lo llamó un “golpe de Estado fallido”.
Por ese hecho, el 1 de agosto, un tribunal decidió la baja definitiva de cinco generales de las Fuerzas Armada por su participación en la asonada golpista del 26 de junio.
Actualmente, hay más de 100 personas investigadas, entre civiles y militares, en el caso que la Fiscalía abrió de oficio. Son al menos 26 personas cauteladas que cumplen con detención preventiva mientras duren las investigaciones.
«Hemos recibido marchas, intentos de golpes de Estado; todo lo hemos resistido. Estamos aquí, firmes, porque nada de eso ha mellado nuestro espíritu de seguir trabajando por el pueblo boliviano. Seguimos firmes en la batalla y vamos a seguir peleando y luchando para conseguir todo lo que necesita nuestro pueblo», agregó.
Pero aparte de esos conflictos, Arce vio el quiebre del Movimiento Al socialismo (MAS), cuyas cabezas visibles son el mismo mandatario y el exvicepresidente Evo Morales.
“Estamos aquí, firmes porque nada de eso ha mellado nuestro espíritu de seguir trabajando por el pueblo boliviano, seguimos firmes en la batalla y vamos a seguir peleando y luchando para conseguir todo lo que necesita nuestro pueblo”, arengó Arce en Coripata.
Más temprano, el Presidente entregó obras en el mismo municipio.





















































































