Este jueves, feriado por Corpus Christi, el país inicia una larga jornada de descanso que debía aprovecharse para impulsar el turismo; sin embargo, la conflictividad se mantiene activa con al menos 70 puntos de bloqueo en varias carreteras del país.
Además, el desabastecimiento de combustibles, justamente por los bloqueos, redujo la cantidad de vehículos de transporte público y privado, principalmente en La Paz y El Alto.
Según el mapa de Transitabilidad de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) Cochabamba y La Paz son los departamentos más afectados, los cuales ambos registran 19 puntos de bloqueo.
De acuerdo a los datos, Potosí tiene 15 rutas cortadas, mientras que en Oruro hay 12, Chuquisaca tiene ocho puntos de bloqueo y en Santa Cruz solo hay una medida instalada en el ingreso al municipio de San Julián, ruta hacia el Beni.
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La población, principalmente en La Paz y El Alto, soporta más de un mes de cerco y siente el desabastecimiento de alimentos, combustibles y medicamentos.
Las largas filas en las estaciones de servicio y en comercios donde venden algunos alimentos como pollo y huevos, son ya una constante y la situación mantienen al borde del colapso a las urbes.
Las terminales de buses mantienen restricciones para los viajes y la conexión terrestre entre oriente y occidente es prácticamente imposible.
El Gobierno sigue apostando por el diálogo y según el presidente Rodrigo Paz, ya se respondió el pliego petitorio de la Federación de campesinos Túpac Katari, una de las promotoras de las medidas de presión, y se espera una respuesta.
Con la Central Obrera Boliviana (COB) aún no existe un acercamiento formal.





















































































