El defensor del Pueblo, Pedro Callisaya, señaló este viernes que el país atraviesa un momento coyuntural con ciertas connotaciones que, en alguna medida, ponen en riesgo ciertos avances desde la perspectiva de los derechos humanos.
“En Bolivia estamos transitando un momento de incertidumbre frente a un nuevo ciclo electoral que vamos a tener este año. Las reglas de este proceso electoral, la fragmentación de las fuerzas políticas y las tendencias que se van fortaleciendo no necesariamente son proactivas al tema de los derechos humanos, particularmente de aquellas poblaciones en situación de vulnerabilidad”, afirmó el Defensor del Pueblo.
Enfatizó que la actual crisis económica, profundizada por la escasez de combustible y la falta de dólares, además de la pugna interna del partido de gobierno han reproducido los hechos de conflictividad en el país.
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“Lo que está aconteciendo en nuestro país es una implosión del partido gobernante y eso está generando una incertidumbre, una fragilidad de la institucional democrática que produce una desconfianza de la población, hay una reproducción de los hechos de conflictividad”.
De acuerdo con Callisaya, en el primer trimestre de 2025, la Defensoría del Pueblo registró 194 hechos de conflictividad, cifra mayor a 2024, cuando reportó 103 casos durante el mismo periodo.
El Defensor participó de un conversatorio, organizado por Universidad Andina Simón Bolívar junto a profesionales, representantes de la sociedad civil y estudiantes del sistema universitario.





















































































