Tras dejar la prisión de Estados Unidos, Arturo Murillo, exministro de Gobierno y hombre fuerte en la gestión de Jeanine Áñez, permanece bajo custodia en un centro de migrantes en Florida. En Bolivia se aguarda su extradición, por los procesos pendiente que tiene con la justicia.
Según el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de EEUU, Murillo está en calidad de custodia por esa agencia del Departamento de Seguridad Nacional en el centro Krome North en Miami.
Asimismo, la Oficina Federal de Prisiones de Estados Unidos informó que Murillo dejó de estar en custodia desde el 20 de junio.
El exministro de Gobierno fue condenado el 4 de enero de 2023 a 70 meses de prisión por conspiración para lavar sobornos que recibió a cambio de ayudar corruptamente a una empresa estadounidense a ganar un lucrativo contrato con el Gobierno.
Según documentos judiciales, Murillo recibió al menos $us 532.000 en sobornos de una empresa con sede en Florida a cambio de ayudarla a obtener un contrato de $us 5,6 millones para suministrar gas lacrimógeno y otros equipos no letales al Ministerio de Defensa.
Alerta
Thomas Becker, abogado estadounidense y activista de los derechos humanos, aseveró que el gobierno de Bolivia debe estar alerta para garantizar la extradición de Murillo; ante su posible liberación, en razón a la coyuntura actual respecto a las deportaciones ordenadas por Donald Trump.
“En este momento no sabemos su paradero, aunque lo más probable es que se encuentre en un centro de detención de migrantes”, escribió el activista en su cuenta de X.
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Murillo tiene ocho procesos abiertos ante la justicia boliviana. De ellos, dos ya cuentan con sentencia, dos llegaron a la etapa de juicio oral, otros dos se encuentran en etapa preliminar y los otros dos en la etapa preparatoria.
En la justicia boliviana, Murillo fue sentenciado dentro el caso gases Ecuador y gases Lacrimógenos. Por el primero recibió una sentencia de cinco años y por el otro tiene una condena de ocho años.
También la exautoridad enfrenta cargos por los delitos de legitimación de ganancias ilícitas, uso indebido de influencias y incumplimiento de deberes, entre otros.
Culpable
En octubre de 2022, el exministro se había declarado culpable de las acusaciones en Estados Unidos y, a raíz de ese proceso, el Estado de Bolivia inició otra causa, civil, contra Murillo, con el fin de recuperar los fondos desviados.
El ministro de Gobierno, Roberto Ríos, anunció el viernes que hay “avances satisfactorios” para la extradición de del exministro una vez que sea liberado.
Señaló que ese trámite está a cargo de la Procuraduría General del Estado y, según recordó la autoridad, ya fue resuelto ante el gobierno estadounidense.





















































































