Felipe Cáceres, viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas en el gobierno de Evo Morales, negó este jueves ser propietario del terreno donde se halló un laboratorio de droga. Así lo dijo al salir de las instalaciones de Umopar en Chimoré, tras concluir su audiencia de medidas cautelares.
La audiencia se desarrolló de manera virtual durante la mañana. El juez determinó otorgar detención domiciliaria sin fianza, además de la obligación de firmar cada 15 días en la Fiscalía.
Cáceres aseguró que el fallo se ajusta a derecho y que confía en que la investigación se desarrolle sin tintes políticos. “Yo quisiera remitirme a todos los documentos y descargos que he presentado; de antemano, no es mi predio”, dijo a la red Unitel.
Felipe Cáceres
“Estoy prácticamente en dos hectáreas a la orilla de un río, donde con un socio implementamos un proyecto de chancadora. Yo estaba trabajando con mis trabajadores y seguramente han hecho algún operativo”, explicó.
El Ministerio de Gobierno informó que en un operativo de Umopar (Unidad Móvil de Patrullaje Rural) en la zona del Sindicato Primero de Mayo, en Puerto Villarroel, en el Trópico de Cochabamba, se encontró un laboratorio de cristalización de cocaína. La instalación tenía capacidad para producir entre 150 y 160 kilos de droga. Según el reporte oficial, la fábrica estaba en predios vinculados a Cáceres, quien también tiene a 500 metros una empresa de áridos.
El exviceministro afirmó que “se hace justicia” porque entregó documentación que demuestra la ubicación real de sus terrenos. Aseguró que se defenderá en todas las instancias judiciales y que demostrará su inocencia.
Pidió, además, que el caso no se convierta en un instrumento político y que se respete la labor de los investigadores. “Yo dejo en manos de la Justicia, ellos tendrán su juicio, sus razones, pero dejo en manos de Dios y ojalá que no sea este tema un tema político, sino de trabajo de Umopar, porque creo en los policías honestos y probos”, sostuvo.
Laboratorio
La detención de Cáceres, considerado hombre fuerte en la lucha antidrogas durante los gobiernos de Morales, generó impacto político y mediático. Su captura se suma a la de Elba Terán, realizada un día antes en Villa Tunari, también vinculada a actividades ilícitas. Ambos casos reavivan el debate sobre supuestos vínculos entre sectores cocaleros del Chapare y el narcotráfico.
El proceso contra Cáceres continúa abierto y se espera que el Ministerio Público presente más pruebas para sustentar la acusación. Mientras tanto, el exzar antidrogas permanecerá bajo detención domiciliaria y deberá cumplir estrictamente las medidas dispuestas por la justicia.
Sobre su detención domiciliaria, el fiscal general del Estado, Roger Mariaca, anunció que se apelará la decisión.





















































































