Medios de comunicación uruguayos señalaron que el narcotraficante Sebastián Marset podría estar refugiado en Bolivia, bajo la protección de mafias locales y del Primer Comando de la Capital (PCC), organización criminal brasileña. Según esas versiones, desde territorio boliviano habría ordenado un atentado contra la fiscal de Corte de Uruguay, Mónica Ferrero.
De acuerdo con la emisora Sarandí 960 y Portal Montevideo, fuentes del gobierno uruguayo indicaron que los servicios de Inteligencia manejan como principal hipótesis que Marset se encuentra en Bolivia. Además, estaría utilizando un sistema de comunicación israelí con alta encriptación, lo que dificulta su rastreo.
En julio de 2023, la Policía lanzó un operativo de gran escala para capturarlo, pero Marset logró escapar con rumbo desconocido. En esa ocasión se incautaron armas, dinero, vehículos de lujo y animales exóticos. El caso tiene seguimiento internacional y Estados Unidos ofrece recompensas para dar con su paradero.
Lea más: ¿Otra vez Marset en Bolivia? La Policía investiga su posible retorno
El narcotraficante enfrenta graves cargos judiciales: fue señalado como líder de una red transnacional dedicada a exportar cocaína a Europa y como autor intelectual del asesinato del fiscal paraguayo Marcelo Pecci.
Considerado uno de los “capos” más buscados de Sudamérica, Marset habría ingresado a Bolivia con la identidad falsa de Luis Amorim Santos, según reportes de la prensa local, y se le atribuye el uso de múltiples documentos para mantenerse prófugo. Actualmente es buscado por autoridades de Bolivia, Paraguay, Uruguay, Brasil y Estados Unidos, además de la DEA.
En septiembre, el director nacional de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), Walter Sossa, admitió que no se descarta la presencia del narcotraficante en Bolivia, particularmente en Santa Cruz, donde se realizaron recientes operativos.





















































































