El canciller Fernando Aramayo señaló este miércoles que en la gestión del presidente Rodrigo Paz no existió un periodo simbólico de “100 días” para evaluación o adaptación, debido a que la magnitud de los problemas heredados obligó a asumir decisiones inmediatas desde el primer momento.
“Realmente ha sido muy desafiante, y creo que el primer gran titular debería ser que no hay 100 días; la situación ha sido inmediata y sin un horizonte de tiempo, porque había tantos temas a resolver”, afirmó la autoridad al hacer un balance de los primeros meses de gestión.
Destacó que fueron jornadas intensas, incluso en periodo de Carnaval, porque la Cancillería mantuvo activa su agenda internacional. Señaló que actualmente existen delegaciones participando en distintos eventos en el exterior, además de un diálogo permanente para concretar encuentros bilaterales, como el previsto con Brasil, y una agenda activa con Chile.
Entre los hitos mencionó la participación de Bolivia en el Foro Económico Mundial de Davos, que consideró fundamental para recuperar la confianza internacional. “No va a haber inversión ni confianza de la banca si no mantenemos este camino que hemos iniciado”, sostuvo, al señalar que ello se reflejó en una disminución del riesgo país.
Aramayo indicó que no se esperaba una decisión tan drástica como el retiro de subsidios ni un impacto micro y macroeconómico tan sustantivo, y que el escenario internacional fue un espacio clave para explicar esas medidas.
También resaltó la participación en espacios impulsados por la CAF – Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, así como el denominado “Bolivian Day”, donde, según mencionó, se posicionó la agenda de comercio exterior y el rol estratégico del país en la región.
Lea más: Gobierno asegura que acercamiento con EEUU se desarrolla sin condiciones
Mencionó además el relanzamiento de la presidencia boliviana en el Mercosur, que, afirmó, había quedado rezagada desde 2024, y la decisión de eliminar visas para varios países con el objetivo de reactivar el turismo y la economía.
El canciller subrayó el respaldo financiero de organismos como la CAF y el Banco Interamericano de Desarrollo, que habrían comprometido cerca de 7.600 millones de dólares, además de próximas visitas de sus máximas autoridades, calificadas como “históricas”.
Entre otros avances, mencionó un acuerdo con Egipto para el acceso al mercado cárnico de 118 millones de habitantes, lo que también abre oportunidades comerciales a través del canal de Suez hacia África, Asia y Oriente Medio.
Asimismo, destacó el restablecimiento de relaciones con Estados Unidos, Israel y Perú, y el relanzamiento del diálogo con Chile, con resultados concretos en favor de los bolivianos residentes en ese país.
También valoró la presencia de la Unión Europea mediante la iniciativa Global Gateway, que reunió a 40 empresarios europeos en una delegación que calificó como inédita en la región.
“Este camino hacia el restablecimiento de la confianza debe convertirse en una causa nacional. Así como la estabilidad económica se vuelve un bien común, llevar Bolivia al mundo y traer el mundo a Bolivia debe ser también una causa del pueblo boliviano”, manifestó.




















































































