El presidente Rodrigo Paz dejó abierta la posibilidad de adoptar nuevas medidas frente a los bloqueos que afectan al país desde hace más de un mes y anunció que la decisión será evaluada junto a los ministros de Defensa y de Gobierno.
“Lo único que puedo decir es que con el ministro de Defensa y el de Gobierno veremos el siguiente paso”, afirmó este viernes, tras participar en las acciones destinadas a restablecer la circulación en la ruta Río Abajo-La Paz.
Rodrigo Paz
Así, el mandatario respondió a una consulta sobre una eventual aplicación de medidas extraordinarias para enfrentar la conflictividad que mantiene afectado el abastecimiento de alimentos, combustibles y medicamentos, principalmente en La Paz y El Alto.
Paz evitó precisar cuáles podrían ser las próximas determinaciones del Ejecutivo. Sin embargo, sus palabras reflejan que el Gobierno mantiene abierta la evaluación de distintos escenarios mientras continúa el proceso de desbloqueo en varias regiones del país.
El mandatario realizó estas declaraciones luego del operativo conjunto ejecutado por efectivos policiales y militares en el sector de Lipari, donde se restableció el tránsito en una de las principales rutas de ingreso de productos hacia la sede de gobierno.
Conflicto
Las afirmaciones también coinciden con el tratamiento legislativo del proyecto de ley que busca reglamentar los estados de excepción, iniciativa impulsada por el Ejecutivo y que actualmente es analizada en la Asamblea Legislativa.
Pese a las especulaciones sobre una posible escalada de las medidas estatales, Paz reiteró en los últimos días que la prioridad de su administración continúa siendo el diálogo con los sectores movilizados y la búsqueda de acuerdos que permitan superar la crisis.
Sectores
No obstante, el Gobierno enfrenta una creciente presión debido a los efectos económicos y sociales generados por los bloqueos, que han provocado dificultades en el abastecimiento de productos básicos y una escalada de precios en distintos mercados.
En ese contexto, la frase del mandatario marca una señal de cautela respecto a los próximos pasos que asumirá el Ejecutivo, mientras se mantiene la expectativa sobre las decisiones que puedan surgir de la coordinación entre los ministerios responsables de la seguridad y la defensa del Estado.




















































































