Mientras el Gobierno busca abrir espacios de diálogo y entendimiento con organizaciones sociales y sectores movilizados, las filas afines al expresidente Evo Morales endurecieron su postura y ratificaron que mantendrán las protestas hasta lograr la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Durante los últimos días, el mandatario reiteró que su administración apuesta por el diálogo como mecanismo para superar la crisis y diferenció las demandas sectoriales de las acciones que, a su juicio, buscan alterar el orden constitucional.
DIálogo
“Estamos como Gobierno en ese diálogo absolutamente abiertos para poder avanzar”, afirmó Paz, quien convocó a dirigentes y organizaciones sociales a no dejarse utilizar por intereses políticos ajenos a sus reivindicaciones.
El Presidente sostuvo que existen demandas legítimas que deben ser atendidas mediante acuerdos, pero cuestionó que algunos actores intenten vincularlas con la situación judicial del expresidente Morales. “El señor tiene que ir a la justicia”, señaló en referencia al líder cocalero.
Rodrigo Paz
Paz también defendió las acciones desplegadas por el Ejecutivo para restablecer la circulación en diferentes rutas del país y garantizar el abastecimiento de alimentos, combustibles y medicamentos. Según afirmó, el objetivo es evitar mayores perjuicios a la población y generar condiciones para una salida pacífica al conflicto.
Sin embargo, la respuesta de los sectores evistas fue de rechazo. El dirigente Vicente Choque aseguró que las movilizaciones continuarán y descartó cualquier posibilidad de repliegue mientras Paz permanezca en el poder.
“Esta movilización ya no va a retornar. Aunque vamos a ser encarcelados o asesinados, no vamos a retornar a nuestras casas mientras no te vamos a sacar a vos”, declaró el dirigente en referencia al mandatario.
Conflicto
Choque sostuvo además que el movimiento evista no confía en las convocatorias al diálogo y acusó al Gobierno de intentar desgastar las protestas. En esa línea, también cuestionó el proyecto de ley que busca reglamentar los estados de excepción, iniciativa que actualmente se encuentra en tratamiento legislativo.
“Nos está queriendo de alguna manera hacernos cansar, pero su plan maquiavélico con este estado de excepción no lo va a lograr”, afirmó.
La posición asumida por los sectores afines a Morales profundiza la distancia con la estrategia gubernamental. Mientras el Ejecutivo insiste en construir acuerdos para desactivar los conflictos, los movilizados mantienen como principal demanda la salida del Presidente, una condición que, por ahora, aleja la posibilidad de una solución negociada y prolonga la incertidumbre política y social en el país.
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