El vicepresidente Edmand Lara pidió este viernes al presidente Rodrigo Paz encabezar un proceso de diálogo para superar la crisis que atraviesa el país y reconoció que las movilizaciones responden a demandas acumuladas y cuestionamientos hacia la gestión gubernamental.
“Hoy existe una oportunidad real de encaminar una salida. No la desperdiciemos”, dijo ante los medios de comunicación.
Lara consideró que el conflicto no puede analizarse únicamente desde la perspectiva del orden público y afirmó que existen factores políticos y sociales que alimentan el malestar de distintos sectores.
“Debemos asumir con honestidad que este conflicto tiene causas. Las movilizaciones reflejan demandas acumuladas, compromisos percibidos como incumplidos, decisiones cuestionadas y una creciente preocupación por la desigualdad en la conducción del país”, señaló.
Lara sostuvo que ignorar esas demandas solo agravará la situación y planteó la necesidad de abrir un proceso de negociación sin cálculos políticos.
“Bolivia necesita diálogo real, sin cálculos ni postergaciones”, afirmó.
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Asimismo, pidió al mandatario asumir un rol más activo en la búsqueda de acuerdos y encarar las observaciones que surgen desde distintos sectores sociales.
“Corresponde al Presidente dar un paso al frente con responsabilidad histórica, abrir un proceso serio de diálogo, asumir con autocrítica lo que deba corregirse y encaminar soluciones dentro del marco constitucional”, manifestó.
El Vicepresidente también solicitó investigaciones sobre denuncias de presuntas detenciones irregulares, uso excesivo de la fuerza y posibles vulneraciones a los derechos humanos registradas durante el conflicto.
Convocó a los sectores movilizados a evitar una escalada de la confrontación y a mantener señales que favorezcan el entendimiento. “Este no es tiempo de descalificaciones ni de extremos, es tiempo de conducción, de equilibrio y de decisión”.
Hace semanas, la Vicepresidencia y otras instituciones convocaron a múltiples mesas de diálogo a los movilizados; no obstante, ningún sector accedió a ningún llamado. Por el contrario, radicalizaron sus protestas en contra del Presidente.




















































































