El Sistema Internacional, donde se juega la política exterior, congrega a diversos actores que buscan hacer prevalecer sus intereses particulares o colectivos, en un contexto global signado por escenarios de cooperación y/o conflicto regidos por el Derecho Internacional.
Los principales sujetos de este Sistema son los Estados y las Organizaciones Internacionales que se relacionan entre sí a través de la Diplomacia. Los Estados desarrollan su política exterior —definida como un conjunto de acciones y decisiones de un país con el objetivo de defender, promover y desarrollar los intereses nacionales en diversos escenarios internacionales (político, económico, social, cultural y medioambiental), entre otros—. De esta manera, la fortaleza de un Estado en el ámbito internacional dependerá de la eficiencia y eficacia de su política exterior, que repercutirá en su posicionamiento, influencia y la capacidad de lograr acuerdos para el beneficio de su población.
La política exterior boliviana cuenta con principios doctrinarios relevantes y elementos fundamentales de acción internacional. En este marco, la formulación de una Doctrina Internacional post-Chaco (1935), donde Bolivia se convierta en «una tierra de contactos y no de antagonismos», es una de las más relevantes de su historia reciente. La misma tiene entre sus principales lineamientos: la promoción de la cooperación, la paz, integración; la seguridad territorial con los países vecinos, el aprovechamiento de los recursos naturales y el respeto del Derecho Internacional, que son sus bases fundamentales.
Trayectorias
Con el paso del tiempo, este principio doctrinario se reflejó en las relaciones bilaterales y multilaterales de Bolivia con el mundo, en una presencia activa en la integración subregional (CAN, MERCOSUR), como miembro de organismos internacionales de carácter mundial y regional en los ámbitos político, económico y de cooperación (Sistema de Naciones Unidas-ONU; Sistema Interamericano-OEA; Cooperación Regional-OTCA), entre otros, así como en la participación de una serie de acuerdos y mecanismos de diálogo bilateral de carácter político y comercial con los países limítrofes y otros en el mundo.
En los últimos años, fueron incluidos algunos elementos importantes que fortalecieron la agenda estratégica de la política exterior boliviana —determinados en la Constitución Política del Estado (2009) y en la Ley del Servicio de Relaciones Exteriores del Estado Plurinacional de Bolivia (2013)—. Entre los principales se encuentran: la promoción de la cultura de la paz, la interculturalidad, la defensa de los derechos de las naciones y pueblos indígenas, el comercio justo, la defensa de la Madre Tierra; que son valorados a nivel internacional. Fruto de este proceso, por ejemplo, por iniciativa del país se aprobó la Resolución de la Asamblea General de la ONU 64/292 sobre el Derecho Humano al Agua y Saneamiento (28/07/2010); asimismo cabe resaltar el ingreso de Bolivia como miembro pleno del MERCOSUR (08/07/2024), e igualmente como miembro Asociado de los BRICS (24/10/2024).
La política exterior en los candidatos
En este contexto, las propuestas en el ámbito internacional determinadas en los Planes de Gobierno de los candidatos a la Presidencia de Bolivia, Jorge Quiroga (Alianza Libre-AL) y Rodrigo Paz (Partido Demócrata Cristiano-PDC) que competirán en la segunda vuelta electoral del próximo 19 de octubre, se centran básicamente en un giro de la Diplomacia boliviana.
Alianza Libre, por un lado, propone como principales acciones: fomentar la integración y apertura comercial del país (suscripción de tratados en esta materia), la defensa de la democracia (respeto de la Carta Democrática Interamericana), así como proyectar a Bolivia como Corazón Verde Digital de Sudamérica y centro de la integración energética y logística del MERCOSUR (Bolivia Corazón Verde y Digital. Programa de Gobierno. Alianza Libre 21. Libertad y Democracia. 2025: Proyección Internacional, Pp. 43-45). Por otro lado, el Partido Demócrata Cristiano-PDC que busca una reforma institucional del Estado (Programa de Gobierno. «Agenda 50/50. Política al Servicio de la Gente». 2025), tendrá el desafío de visibilizar sus propuestas en este ámbito que probablemente apunten a una mayor apertura comercial de Bolivia y una mejor relación vecinal fronteriza.
Estas propuestas guardan sintonía, de alguna manera, con la parte doctrinaria y algunos de sus elementos fundamentales mencionados de la política exterior boliviana. Probablemente, la forma de relacionamiento de Bolivia con otros Estados y Organismos en el mundo a través de la Diplomacia cambie y esta tenga un mayor énfasis en el aspecto económico y comercial de acuerdo con los objetivos (inter)nacionales del nuevo gobierno.
No obstante, el ejercicio de una política exterior sólida de un Estado en el escenario internacional —siempre diverso, expectante y en algunos momentos caótico— dependerá de la inclusión de sus principios doctrinarios y bases fundamentales que ayuden a un mejor relacionamiento internacional y que busque como condición sine qua non la concreción de acuerdos para el beneficio de su población. Tal vez, este sea el principal desafío internacional de Bolivia en su Bicentenario.
Referencias bibliográficas:
Ministerio de Relaciones Exteriores. Compendio Normativo en Materia de Relaciones Exteriores del Estado Plurinacional de Bolivia. MRE. La Paz: 2021.
ALianza Libre 21. Libertad y Democracia. Programa de Gobierno. Bolivia Corazón Verde y Digital; (Proyección Internacional, Pp. 43,-45). Organo Electoral Plurinacional-OEP. La Paz: 2025.
Partido Demócrata Cristiano-PDC. Programa de Gobierno. Agenda 50/50. “Política al Servicio de la Gente”. 2025. Organo Electoral Plurinacional-OEP La Paz: 2025.
Animal Político, La Razón: 20 años de Diplomacia de los Pueblos. Montero, Yerko: Abril, 2025.






















































































