El vocero presidencial José Luis Gálvez afirmó este domingo que los enfrentamientos registrados en San Julián marcaron un punto de inflexión en el conflicto que atraviesa el país, Consideró que se pasó de demandas sociales y reivindicaciones sectoriales a acciones de violencia organizada.
El funcionario sostuvo que los hechos ocurridos durante el operativo de desbloqueo en la carretera que une Santa Cruz con Beni muestran una escalada preocupante del conflicto y plantean nuevos desafíos para el Estado.
Vocero
“Lo sucedido en San Julián marca un quiebre entre las demandas sociales y la violencia planificada”, afirmó, citado por Eju.tv
Se refirió a los enfrentamientos que dejaron policías heridos y daños a instalaciones públicas.
Según el vocero, las movilizaciones inicialmente estuvieron vinculadas a reclamos de distintos sectores sociales. Sin embargo, consideró que la aparición de grupos armados y el uso de armas de fuego modificaron el escenario.
En esa línea, señaló que los hechos violentos en los operativos exceden el marco de la protesta social y deben ser investigados por las autoridades competentes.
San Julián
Gálvez remarcó que la utilización de armamento contra efectivos policiales constituye un elemento que diferencia la situación actual de otros conflictos sociales ocurridos en el país.
También manifestó preocupación por las amenazas difundidas en redes sociales y plataformas digitales por presuntos grupos armados que operan en la región y que advirtieron represalias contra policías, militares y sus familias.
En su criterio, ese tipo de acciones demuestra la existencia de una estructura organizada que busca generar temor y obstaculizar las labores de restablecimiento de la transitabilidad en las carreteras.
Violencia
Asimismo, sostuvo que el Gobierno continuará impulsando espacios de diálogo con los sectores que mantienen demandas legítimas, aunque diferenció esas reivindicaciones de los actos violentos registrados en San Julián.
Las declaraciones se producen después de los operativos ejecutados por la Policía y las Fuerzas Armadas para despejar la ruta Santa Cruz-Beni, una de las principales vías de conexión del oriente boliviano.
Los enfrentamientos dejaron varios uniformados heridos, entre ellos efectivos alcanzados por impactos de bala, además de daños a infraestructura policial y hechos de violencia que continúan bajo investigación.
El vocero insistió en que el Estado tiene la obligación de garantizar la libre circulación y proteger a la población, al tiempo de preservar los mecanismos democráticos para la resolución de los conflictos.





















































































