La captura en marzo de 2026 del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset en una vivienda en una zona céntrica de Santa Cruz de la Sierra, marca el inicio de una nueva estructura en la lucha contra el narcotráfico en Bolivia.
Marset, era uno de los criminales más buscados del continente, vivía con total libertad y operaba bajo identidades falsas en Santa Cruz de la Sierra. Tras su detención y expulsión a Estados Unidos, la Policía Boliviana activó una investigación que permitió la captura de varios miembros del círculo de seguridad del capo narco, dejando al descubierto toda una re de protección en el país.
Además, se demostró que a pesar de los discursos en anteriores gestiones gubernamentales sobre labores de control al narcotráfico, con el antecedente de Marset y otros capos vinculados al narcotráfico y a redes criminales como el PCC o el Comando Vermelho de Brasil, líderes del narcotráfico internacional lograron operar dentro del país sin problemas.
Además, se confirmó la penetración de estas organizaciones criminales extranjeras en redes locales intensificando el tráfico de drogas a países vecinos y el incremento del crimen organizado y hechos de violencia. Bolivia dejó de ser un país de tránsito de droga para convertirse en un territorio de refugio y base para operaciones clandestinas de líderes del narcotráfico transnacional.
“El crimen organizado opera bajo una lógica regional y transnacional, que aprovecha corredores comerciales, nuevas tecnologías, mecanismos de lavado de activos y economías legales para ocultar o expandir sus actividades ilícitas”, aseguró el exviceministro de Defensa Social, Ernesto Justiniano.
Los grandes traficantes con el uso de sus recursos económicos crearon una red de protección para pasar desapercibidos.
Falsas identidades
El uso de pasaportes y cédulas de identidad bolivianas originales pero con identidades suplantadas es una de las estrategia detectada por la Policía que se utiliza para mantener un bajo perfil y operar sin levantar sospechas. Además, se descubrió redes que incluyen a funcionarios en algunas instituciones públicas que facilitaban el acceso a estos documentos.
Vidas de lujo pasando como prósperos empresarios, el financiamiento a equipos de fútbol, compra de varias propiedades de lujo en zonas residenciales de Santa Cruz de la Sierra y emprendimientos más grandes pasando por empresarios agropecuarios, era el mecanismo utilizado para el lavado de dinero.
Además, tenían alianzas con narcotraficantes locales que les permitía seguir operando con el tráfico de drogas a países vecinos y la penetración en cierto grados en instituciones de seguridad les permite operar libremente.
“El narcotráfico y el crimen organizado transnacional encuentran oportunidades para expandirse cuando el Estado pierde capacidad de control sobre determinadas regiones o corredores estratégicos”, explicó Justiniano.
Control
Incluso la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) está bajo investigación interna por varios casos relacionados con supuestas conexiones con estas redes.
El último caso es el descubierto en Trinidad por una encomienda con Bs. 350.000, en la que cuatro policías están involucrados.
Ante este panorama el Gobierno nacional impulsó un cambio drástico a la lucha contra el narcotráfico a escala nacional.
Se reanudó formalmente la cooperación con la Administración para el Control de Drogas (DEA).
Se inició una nueva fase de coordinación con mesas técnicas orientadas a desarticular redes de protección, logística y financiamiento ilícito con el apoyo de agencias extranjeras.
Nuevamente se comenzaron a aplicar pruebas de polígrafo y controles patrimoniales estrictos a los altos mandos antinarcóticos para frenar el encubrimiento y la filtración de información sensible a las redes de narcotraficantes.
También se firmaron convenios de intercambio de información de inteligencia en tiempo real con Brasil y Paraguay para vigilar rutas transnacionales y capturar a prófugos de alta peligrosidad. Se tienen acuerdos con Chile y Argentina para cerrar pasos fronterizos y evitar el tráfico de drogas de manera más efectiva.
“La captura de capos de la droga en Bolivia actualmente se basa en la cooperación internacional sostenida, especialmente mediante la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico y alianzas estratégicas regionales y hemisféricas”, dijo la autoridad.
Coordinación
La coordinación con organismos de otros países permitió la captura de un peligros delincuentes buscado en Brasil. Uno de ellos es Kleber Nobrega Pereira, requerido por Brasil y con una notificación de INTERPOL por delitos vinculados a crimen organizado y lavado de dinero vinculado al grupo Comando Vermelho.
También se logró la captura del brasileño Gerson Palermo, requerido por la justicia de Brasil por sus vínculos con el PCC.
Su captura em Santa Cruz, fue resultado del intercambio de información entre la FELCN, INTERPOL y la Policía Federal de Brasil. “Cuando hay cooperación real, intercambio de información y decisión operativa, los resultados se concretan”, indicó Justiniano. Entre las últimas actividades de la autoridad al frente del Viceministerio de Defensa Social fue la reunión con Daniel Salter, jefe de la DEA, donde se acordó fortalecer la investigación de estructuras criminales transnacionales, en materia de financiamiento ilícito, rutas, logística, precursores químicos y redes de protección.
“La lucha contra el narcotráfico exige coordinación, capacidades técnicas y cooperación seria entre Estados para ser efectiva”, explicó la autoridad.




















































































