Las ventas mundiales de camiones eléctricos se duplicaron en 2025 frente al año anterior. Así lo señala el informe Global EV Outlook 2026 de la Agencia Internacional de Energía, que ubicó a esta tecnología con una participación del 9% en el mercado global de camiones.
El dato confirma un cambio importante en el transporte pesado. La electrificación ya no avanza solo en autos particulares o buses urbanos. También empieza a ganar espacio en vehículos de carga, aunque con ritmos distintos según cada región.
China lidera el crecimiento
Lo más importante del informe es el papel de China. Según la IEA, el país concentró la mayor parte del crecimiento global de camiones eléctricos durante 2025.
Además, uno de cada cuatro camiones vendidos en el mercado chino fue eléctrico. Esta cifra muestra la velocidad con la que ese país incorporó tecnologías de cero emisiones en el transporte de carga.
El avance se explica por varios factores. Entre ellos están la capacidad industrial, la producción de baterías, el desarrollo de infraestructura de carga y la demanda de operadores logísticos.
Europa y Norteamérica avanzan con más cautela
En Europa y Norteamérica también se registró un aumento en las ventas. Sin embargo, el crecimiento fue menor que en China y partió desde una base más reducida.
Por lo tanto, la adopción de camiones eléctricos todavía depende de varias condiciones. No basta con que existan modelos disponibles. También hacen falta cargadores de alta potencia, incentivos, reglas claras y costos operativos competitivos.
Este punto es clave para las flotas. Los operadores evalúan autonomía, tiempos de carga, precio de compra y capacidad de trabajo antes de renovar sus camiones.
Un cambio con impacto en la logística
La producción mundial de camiones eléctricos llegó a unas 440.000 unidades en 2025, de acuerdo con el mismo informe de la IEA. Más del 90% de esa fabricación se concentró en China.
Ese dato ayuda a entender la presión que empieza a sentir la industria global. Las marcas chinas ganan escala, reducen costos y buscan ampliar su presencia en otros mercados.
Para el transporte pesado, la electrificación puede reducir emisiones locales y ruido. Este beneficio es relevante en operaciones urbanas, puertos, centros logísticos y rutas regionales.
Los desafíos siguen abiertos
A pesar del crecimiento, la adopción en largas distancias todavía enfrenta obstáculos. La autonomía, el peso de las baterías, los tiempos de carga y la disponibilidad de infraestructura siguen siendo temas centrales.
Además, cada mercado avanza a una velocidad diferente. China muestra una adopción más acelerada, mientras que Europa y Norteamérica dependen en mayor medida de redes de carga y marcos regulatorios.
El informe de la Agencia Internacional de Energía ubica esta tendencia dentro de una transición más amplia. La electrificación ya forma parte de la agenda del transporte pesado, pero su expansión dependerá de inversiones, tecnología y condiciones reales de operación.
Fuente: Agencia Internacional de Energía, Global EV Outlook 2026.
















































































