El ejecutivo de la Federación Departamental Única de Trabajadores Campesinos Túpac Katari de La Paz, Vicente Salazar, descartó cualquier acercamiento con el Gobierno y ratificó que las movilizaciones continuarán hasta lograr la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Durante una concentración en El Alto, el dirigente rechazó versiones sobre un supuesto diálogo con el Ejecutivo y aseguró que las organizaciones campesinas mantienen intacta su posición frente al conflicto.
“Desmentir públicamente, hay muchos comentarios tratando de dividir esta movilización del pueblo. Por eso he venido a dar la cara”, afirmó Salazar ante sus bases.
Vicente Salazar
El dirigente sostuvo que las 20 provincias del departamento se mantienen articuladas y convocó a los sectores sociales a fortalecer la movilización. Según afirmó, la protesta responde a demandas que, a su juicio, afectan el futuro de las próximas generaciones.
“Nosotros estamos en pie de lucha”, remarcó y al rechazar cualquier versión sobre negociaciones o acuerdos con autoridades gubernamentales.
Salazar también denunció supuestos intentos de intimidación contra los dirigentes que participan de las protestas y aseguró que continuarán representando las demandas de sus organizaciones.
Campesinos
“Por hablar, por llevar la voz de nuestro pueblo, nos están amedrentando, nos quieren encarcelar, nos quieren callar. Pero estamos firmes en esta lucha y la vamos a seguir”, manifestó.
En su discurso, responsabilizó al Gobierno por la actual conflictividad y cuestionó la gestión de la administración de Rodrigo Paz. Afirmó que las movilizaciones surgieron como consecuencia de decisiones adoptadas por el Ejecutivo.
“Es su culpa de ellos por dar una mala gasolina, por hacer leyes inconstitucionales y decretos inconstitucionales”, señaló.
Renuncia
El dirigente también acusó al Presidente de promover la confrontación en lugar de impulsar una salida concertada a la crisis.
“Se le ha dado una segunda oportunidad, la ha desaprovechado y no llama a la pacificación del país. Más bien sigue llamando a la confrontación”, sostuvo.
El país vive un escenario de alta tensión política y social, marcado por bloqueos, protestas y llamados al diálogo impulsados por el Gobierno.
Sin embargo, la dirigencia campesina afín al evismo mantiene su exigencia de renuncia presidencial y descarta, por ahora, cualquier posibilidad de negociación.





















































































