La Gobernación del Beni anunció que analiza la posibilidad de declarar emergencia humanitaria ante la situación crítica que atraviesa la región a raíz de los bloqueos en las carreteras, que dificultan el ingreso de alimentos, medicamentos y combustible.
El gobernador del departamento, Alejandro Egüez, señaló que la intención de esta declaratoria fue impulsada por representantes del Comité Cívico, la Asamblea Legislativa Departamental y algunos municipios, que plantearon la necesidad de asumir medidas extraordinarias ante la prolongación del conflicto y sus efectos sobre la población.
“Nos están pidiendo declararnos en desastre humanitario alimenticio y energético por esta grave situación que estamos viviendo en el departamento”, sostuvo.
Afectación
Explicó que los cortes en las principales rutas de la región han comenzado a generar problemas de abastecimiento en municipios como Guayaramerín, Riberalta, Rurrenabaque, San Borja, Magdalena, San Ramón y Santa Ana.
“Estamos entrando en mucha angustia porque nos preocupa esa gente de los barrios, principalmente, que normalmente no tiene ni para llevar un plato de comida a su casa”, afirmó Egüez.
La autoridad expresó especial preocupación por los problemas que están enfrentando los establecimientos de salud debido a la falta de medicamentos y las dificultades por el desabastecimiento de combustible, lo que afecta a pacientes que requieren tratamientos permanentes.
Además del desabastecimiento, advirtieron que las movilizaciones podrían tener serias consecuencias sobre la actividad productiva del departamento, especialmente en las labores agropecuarias, una de las principales fuentes de ingresos de la región.
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“No se ha podido sembrar, no se puede llevar adelante todos los trabajos que se tienen planificados. El impacto va a ser brutal”, manifestó.
Los bloqueos instalados en distintas regiones del país desde inicios de mayo han afectado principalmente a varias ciudades, generando desabastecimiento de alimentos, insumos médicos y combustible.
El pasado martes se registró un acercamiento con la Central Obrera Boliviana (COB), que conminó al Gobierno a establecer un diálogo y atender sus demandas de manera inmediata.
El diálogo se estableció finalmente la noche del miércoles, donde continúan las gestiones de soluciones entre funcionarios estatales y representantes de los sectores sociales.




















































































