Tras más de 50 días de movilizaciones y bloqueos que afectaron el abastecimiento de combustibles y alimentos en distintas regiones del país, el Gobierno y la Central Obrera Boliviana (COB) alcanzaron un acuerdo que busca encaminar una solución al conflicto y restablecer la normalidad en las principales rutas nacionales.
El secretario ejecutivo de la COB, Mario Argollo, informó que durante la mesa de diálogo se analizaron los puntos en conflicto y se lograron consensos sobre varios temas pendientes. Asimismo, destacó el compromiso asumido por las autoridades para coadyuvar en la situación de trabajadores detenidos durante las movilizaciones.
Argollo anunció que ambas partes instalarán mesas de trabajo sectoriales a partir del próximo miércoles, con el objetivo de atender de manera específica las necesidades de cada sector afiliado a la organización matriz de los trabajadores.
“Creemos que hemos llegado a un punto que el país estaba esperando. Hay que empezar a limar nuestras diferencias y construir consensos”, afirmó el dirigente durante el acto de firma del acuerdo.
El ejecutivo de la COB también señaló que la organización busca participar en las decisiones estructurales del país, especialmente en aquellas relacionadas con la protección de los recursos naturales y las empresas estratégicas estatales.
Asimismo, hizo un llamado a la reconciliación y la pacificación del país, señalando que la población espera soluciones concretas a los conflictos que afectaron a distintos sectores durante las últimas semanas.
Por su parte, el presidente Rodrigo Paz calificó el acuerdo como una “luz de esperanza” para el país y aseguró que marca el inicio de una nueva etapa de cooperación entre el Gobierno y los sectores sociales.
“Estos 50 días han sido duros, pero también nos dejan lecciones. Tenemos que construir un futuro de reconciliación, soberanía y desarrollo para todos los bolivianos”, afirmó el mandatario durante el acto de firma.
El mandatario destacó además la importancia de fortalecer el aprovechamiento de los recursos naturales bajo control soberano del Estado, pero orientados al desarrollo económico y social del país. Asimismo, llamó a superar las divisiones regionales y a consolidar una visión conjunta de país.
“Ya no hay Oriente y Occidente separados. Somos una sola patria y necesitamos cooperar entre todos para salir adelante”, señaló.
El jefe de Estado reconoció que el conflicto evidenció problemas que deberán ser corregidos tanto por el Gobierno como por otros actores sociales, y aseguró que se trabajará para mejorar la gestión y evitar que situaciones similares vuelvan a afectar a la población.
El acuerdo fue suscrito por representantes de la COB, varios ministros de Estado y el presidente Rodrigo Paz, en un acto en el que ambas partes coincidieron en la necesidad de priorizar el diálogo, la reconciliación y la búsqueda de soluciones para atender las demandas sociales y reactivar la actividad económica del país.
Bolivia cumple esta jornada 50 días de conflictos sociales, con bloqueos de carreteras que paralizaron la actividad productiva en los diferentes sectores y dejando más de una decena de fallecidos.
Las ciudades de La Paz y El Alto son las más golpeadas, ya que mantienen un cerco que impide el ingreso de alimentos, combustible, medicamentos y oxígeno medicinal para la población, lo que generó escasez y sobreprecio en los productos.





















































































