Con el objetivo de mitigar la crítica escasez de combustibles que afecta a todo el país, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) inició este sábado la descarga de 47 millones de litros de gasolina desde el buque Feliks en el puerto chileno de Arica.
La operación, informada por el presidente Luis Arce, forma parte de un paquete de 97 millones de litros anunciado este viernes, que incluye otros 30 millones de litros de gasolina del buque Pacific Moonstone y 20 millones de litros de diésel del buque Niblo.
«Trabajamos sin tregua para normalizar el suministro. Estos combustibles serán trasladados a la Terminal Sica Sica y luego distribuidos al mercado nacional a la mayor brevedad», señaló el mandatario en sus redes sociales.
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YPFB
Agregó que, en paralelo, desde la terminal operada por YPFB en Sica Sica ya se despachan 38 millones de litros de diésel hacia diferentes regiones del país, con un promedio de 120 cisternas diarias.
“Con estas acciones, subiremos progresivamente el abastecimiento interno a más del 80%”, aseguró.
Debido a la escasez de carburantes, la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) y YPFB informaron que en las últimas semanas se tuvo que reducir en un 50% los volúmenes de despacho, lo que generó largas filas en las estaciones de servicio de todo el país, debido al desabastecimiento y a la preocupación de la población.
Por ello, con el operativo se busca contrarrestar la crisis desatada por la falta de divisas para importar carburantes, pues el Gobierno no cuenta con los dólares suficientes para comprar diésel y gasolina del mercado externo. Según las autoridades, esto se debe al “estrangulamiento” en la Asamblea Legislativa, que no aprueba créditos de financiamiento externo.
Aunque el Gobierno no precisó fechas para la normalización total, Arce enfatizó que «no abandonamos a la población cuando más nos necesita».
Previamente, el Mandatario indicó que se realizan todos los esfuerzos para darle “un respiro” al país en el tema de combustibles, pero reconoció que el problema es estructural y no es de fácil solución, por lo que el Gobierno apunta a la producción de biodiésel para sustituir las importaciones.
De acuerdo con el presidente de YPFB, Armin Dorgathen, los carburantes que se descargarán este fin de semana deberán abastecer durante 20 días la demanda de gasolina y siete la demanda de diésel.




















































































