Este martes, el ministro de Desarrollo Rural y Tierras, Yamil Flores, presentó el reporte actualizado de los daños que causa la temporada de lluvias al sector agropecuario y pecuario. La autoridad informó que 106.000 hectáreas de cultivos se encuentran afectadas y más de 536.000 cabezas de ganado están en riesgo.
“En el tema pecuario a nivel nacional, el reporte indica 536.509 cabezas de ganado afectadas, el porcentaje se ha elevado en camélidos y en bovinos”, informó Flores, con datos hasta el lunes.
Puede leer: Gobierno desmiente a la CAO sobre hectáreas de cultivos afectadas por lluvias
Lluvias
El ministro explicó que no significa que esa cantidad de ganado haya muerto, sino que se encuentra en situaciones de traslado o desaparecidos debido a las inundaciones y a las lluvias.
Sobre las hectáreas de cultivos, Flores indicó que el país posee 3 millones de hectáreas, por lo que las 106.000 hectáreas afectadas equivalen a apenas el 3,5%. De todas formas, anunció que el Gobierno ya prepara en una estrategia para recuperar los cultivos dañados.
“Tenemos un plan para recuperar la producción en la campaña de invierno que nos va a permitir recuperar un buen porcentaje de todo el alimento, en este caso de las hectáreas que se están perdiendo”, señaló.
Para ello, detalló que se necesita un monto de Bs 88 millones para que los sectores afectados puedan recuperar su producción. En el caso de las cabezas de ganado, Flores considera que se puede recuperar “más del 90%”.
En ese sentido, indicó que pese a la emergencia nacional que golpea a más de 200 municipios en todo el país, el Gobierno asegura la producción y oferta de alimentos para los próximos meses.
“A pesar de las dificultades climáticas, queremos informar al pueblo boliviano que el alimento está garantizado. Estamos seguros que vamos a cosechar con una producción de más del 80% de toda la cantidad de hectáreas que hemos sembrado”, aseguró el ministro.
También pidió a la Asamblea Legislativa la aprobación de un crédito de $us 110 millones para mejorar la infraestructura de los puentes y garantizar el transporte de los productos para garantizar la seguridad alimentaria y fortalecer la economía regional.





















































































