La Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) trabaja en la optimización del sistema B-SISA con el objetivo de frenar las cargas repetitivas de combustible en estaciones de servicio y fortalecer los controles de distribución.
Así lo confirmó Armin Dorgathen, presidente ejecutivo de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).
“La Agencia Nacional de Hidrocarburos está trabajando en mejorar el B-SISA (…), está viendo cómo mejorar el B-SISA, cómo evitar este tema de repetitividad en las cargas”, señaló Dorgathen en entrevista con Red Uno.
Mientras YPFB se encarga de la compra del combustible, la ANH es la institución responsable de su regulación, control y fiscalización desde las plantas de almacenaje hasta las estaciones de servicio. Además, tiene a su cargo la lucha contra el contrabando de carburantes.
ANH
Por ello, constantemente la ANH, junto a la Policía Boliviana y el Ministerio Público, realiza operativos en los que encuentra combustible almacenado en turriles en domicilios particulares.
De igual manera, en algunas ocasiones, se realiza el precintado de las estaciones de servicio que se prestan al desvío de carburantes. En algunos surtidores, son los propios mangueristas quienes manipulan el sistema para cargar repetidamente gasolina o diésel en un motorizado.
Dorgathen aseguró que, pese a las quejas por filas en algunas regiones, el despacho de combustible es regular. “En gasolina no tenemos filas. Eso quiere decir que estamos despachando de manera normal, en el diésel también estamos despachando de manera normal”, indicó.
El sistema B-SISA fue diseñado como una herramienta integral para el control de carburantes en el país.
Su aplicación no solo permite detectar irregularidades en la distribución, sino también se ha convertido en un instrumento útil en la investigación de delitos como robo de vehículos, secuestros, explotación ilegal de oro y madera, y el desvío de combustible para el contrabando.





















































































