El Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) felicitó al presidente electo de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, tras su victoria en la segunda vuelta presidencial, y expresó su disposición para colaborar con la nueva administración en proyectos orientados al crecimiento económico y la mejora de la calidad de vida de los bolivianos.
“Celebro la jornada democrática vivida en Bolivia y felicito a Rodrigo Paz Pereira por su elección como presidente. Desde CAF trabajaremos de manera coordinada con su gobierno para impulsar iniciativas que mejoren la calidad de vida y fortalezcan el desarrollo del país”, escribió en su cuenta de X el presidente ejecutivo de la CAF, Sergio Díaz-Granados.
CAF
La entidad financiera regional también difundió un comunicado institucional en el que reconoció el proceso electoral como una “jornada democrática ejemplar”, destacando la madurez cívica del pueblo boliviano.
“Reafirmamos nuestro compromiso de trabajar junto al nuevo gobierno por el desarrollo sostenible y el bienestar del país”, señaló la organización.
De acuerdo con los resultados preliminares del Sistema de Transmisión de Resultados Preliminares (Sirepre) del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Paz Pereira, del Partido Demócrata Cristiano (PDC), obtuvo el 54,57 % de los votos frente al 45,43 % alcanzado por Jorge Tuto Quiroga, de la alianza Libre, con el 97,86 % de las actas procesadas.
El presidente electo tomará juramento el próximo 8 de noviembre, marcando el inicio de un nuevo ciclo político tras casi dos décadas de hegemonía del Movimiento al Socialismo (MAS).
Desde distintos organismos internacionales, incluida la CAF, se han expresado mensajes de respaldo al proceso democrático boliviano y al futuro gobierno, que asumirá con el desafío de reactivar la economía y fortalecer la institucionalidad.
De acuerdo con Paz Pereira, logró un acuerdo con organismos financiadores internacionales, como la CAF, el Banco de Desarrollo Interamericano (BID) o el Banco Mundial (BM), para gestionar préstamos inmediatos que permitan regularizar la importación de combustibles y la escasez de dólares que atraviesa el país.




















































































