La escasez de diésel mantiene paralizada la siembra en al menos 72 comunidades agrícolas del municipio de Laja, en el departamento de La Paz, donde los tractores y maquinarias no pueden operar por la falta de combustible.
“En las 72 comunidades no pueden sembrar por falta de combustible. Si otros están sembrando, creo que han conseguido tractores desde El Alto”, informó la alcaldesa de Laja, Luciana Condori, quien expresó su preocupación por el impacto que esta situación tendrá en la producción de alimentos básicos.
Diésel
La autoridad explicó que la paralización afecta cultivos esenciales como papa, haba, cebada y trigo, productos que constituyen la base alimentaria de las familias rurales y el abastecimiento de los mercados urbanos.
“No solo es la siembra de papa; se siembra haba, cebada, trigo. Si no siembran la papa, falta en el mercado y suben los precios”, advirtió Condori, al pedir al Gobierno nacional agilizar la distribución de diésel en las zonas rurales.
Además, la maquinaria municipal destinada a apoyar la producción también está detenida. “Nuestros tractores agrícolas salen a trabajar a las comunidades cuando solicitan, siempre que haya combustible. Tenemos más de ocho tractores, pero no todos están trabajando”, agregó la alcaldesa.
Los comunarios informaron a medios locales que la siembra se ha retrasado cerca de un mes, lo que podría afectar el calendario agrícola y reducir el rendimiento de los cultivos en la próxima cosecha.
El Gobierno, por su parte, se comprometió a otorgar 35 millones de litros de diésel al sector agropecuario. Sin embargo, los sectores productores paceños alertan que esa cantidad solo contempla la cosecha y la siembra en el oriente del país.





















































































