El pasado 20 de agosto, el líder de la agrupación política Creemos y gobernador del departamento de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, anunció que no brindaría su apoyo a ninguno de los candidatos que competirán en la segunda vuelta presidencial: Rodrigo Paz o Jorge Tuto Quiroga. Según el abogado Vladimir Peña este posicionamiento político responde a una estrategia rumbo a las elecciones subnacionales del 2026.
“Antes, él tildaba él de tibios y traidores a los que no se definen en blanco y negro. Entonces está preso de su propio discurso, pero creo que no va a cambiar. El gobernador Camacho, está privilegiando sus propios intereses y está pensando más en la elección subnacional que en esta elección”, señaló en entrevista con La Razón Radio.
Según Peña, un apoyo a Tuto Quiroga de la alianza Libertad y Democracia (Libre) significaría romper definitivamente la alianza con Samuel Doria Medina, a quien apoyó en los comicios del 17 de agosto. Por otro lado, decantarse por Rodrigo Paz, del Partido Demócrata Cristiano (PDC) significaría afrontar una derrota de alto nivel en esa región. Pues es bastante probable una victoria del binomio Quiroga-Velasco, en el departamento.
“Tuto Quiroga con o sin Camacho, va a tener una victoria arrolladora. Estimo que va a estar por arriba del 60 a 65 por ciento, por un lado. Eso significaría también fortalecer a sus probables adversarios internos, que están ahora apoyando al tutismo en Santa Cruz”, explicó.
Sin embargo, esta posición está siendo criticada por diversos dirigentes políticos y empresariales cruceños. El exministro Guido Nayar cuestionó la actitud del gobernador, pues considera que dicha neutralidad fragmenta el voto opositor al Movimiento Al Socialismo (MAS) y pone en riesgo a la voluntad cruceña que apuesta por un cambio radical en la política boliviana.
Morales y Camacho
Finalmente, Peña, hizo una comparación entre éste y el posicionamiento de Evo Morales, quien tampoco ha anunciado un apoyo a alguno de los binomios rumbo a la segunda vuelta.
“No es casualidad que Evo Morales y Camacho, que representan por lo menos en los últimos cinco o seis años la polarización. La radicalidad de la política en uno y en el otro arco político, hayan quedado de perfil en esta en esta segunda vuelta. ¿No? Con matices más, matices menos, el discurso es el mismo”, culminó.





















































































