El presidente estadounidense, Donald Trump, prometió este martes hacer todo lo posible para poner fin a la guerra en Ucrania, después de que los aliados del G7 acordaran durante una cumbre en Francia aumentar la presión sobre Rusia.
A su llegada a Evian, a los pies de los Alpes franceses, Trump indicó la víspera que tenía la intención de «hacer algo» sobre la guerra en Ucrania, que dura más de cuatro años, tras lograr un acuerdo marco con Irán para poner fin al conflicto en Oriente Medio.
En presencia del presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, que mostró imágenes del ataque ruso contra una catedral histórica de Kiev, los líderes de Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y el Reino Unido acordaron aumentar la presión sobre Rusia.
El jefe del gobierno alemán, Friedrich Merz, dijo sentir «cierto optimismo» con que europeos y Estados Unidos puedan «poner fin juntos a la guerra» y afirmó haber visto a Trump «receptivo y dispuesto a cooperar».
El presidente estadounidense siempre se ha negado a señalar a un país culpable en este conflicto y pone a Kiev y Moscú en el mismo plano de responsabilidad.
El petróleo ‘está fluyendo’
El objetivo de los aliados del G7 es presionar con nuevas sanciones, especialmente al gas petróleo y rusos, la principal fuente de financiación de la guerra, según una fuente diplomática francesa.
«Pronto podremos hacer eso, porque el petróleo ya está fluyendo» por el estrecho de Ormuz, aseguró a la prensa Trump.
Estados Unidos suspendió algunas sanciones al petróleo ruso para contrarrestar la fuerte subida de los precios del crudo provocada por su guerra contra Irán, pero el lunes anunció un acuerdo con Teherán para poner fin a este conflicto y desbloquear Ormuz.
El primer ministro británico, Keir Starmer, y su par canadiense, Mark Carney, anunciaron nuevas sanciones contra la llamada «flota fantasma», utilizada por Rusia para transportar petróleo pese a las sanciones occidentales.
«Es fantástico que todo el mundo entienda que Rusia no va a ganar y que debemos presionar a [Vladimir] Putin para que ponga fin a esta guerra», reaccionó Zelenski, a quien el anfitrión, Emmanuel Macron, invitó a quedarse hasta la final de la cumbre el miércoles.
Trump 47
Para poner al presidente estadounidense en buenas disposiciones, Merz le regaló al inicio de la segunda jornada de cumbre una camiseta de la selección alemana de fútbol con su apellido y el número 47, en referencia a su mandato como 47º presidente de Estados Unidos.
«Rusia debería alcanzar un acuerdo» con Ucrania, aseguró horas después Trump a la prensa. «La única razón por la que me meto en esto es que no me gusta ver morir a 25.000 jóvenes cada mes (…) Así que sí, haré todo lo que pueda» para ponerle fin, agregó.
Las negociaciones de paz bajo mediación estadounidense estaban totalmente estancadas desde el inicio del conflicto en Oriente Medio, el 28 de febrero.
Pero el inquilino de la Casa Blanca se reunió durante unos 20 minutos en privado con su par ucraniano y debía verlo de nuevo por la tarde. Su último encuentro remontaba al 28 de diciembre en su residencia de Mar-a-Lago, en Florida.
El presidente estadounidense lo feliz por el «desempeño» del ejército ucraniano en el terreno y reconoció que la «dinámica» era ucraniana, según un participante.
Versalles ‘es oro de verdad’
Desde el inicio del conflicto en febrero de 2022, Ucrania ha dado un giro estratégico al convertirse en un actor clave de la industria de defensa, especialmente gracias a su producción de drones, pero sigue necesitando el apoyo occidental.
Los dirigentes del G7 apoyarán a Kiev «proporcionando a Ucrania medios de defensa antiaérea, medios para protegerse mejor, medios para consolidar [sus] avances», según la fuente diplomática francesa.
El Reino Unido anunció que suministrará uranio enriquecido a Ucrania para sus centrales nucleares.
El acuerdo entre Washington y Teherán protagonizó el almuerzo, al que se invitó a los mandatarios de Egipto, Catar y Emiratos Árabes Unidos.
El miércoles, el G7 recibirá a varios «líderes tecnológicos mundiales» para un almuerzo en el que se hablará de regulación e incluso de prohibir el acceso a las redes sociales a los menores de 15 o 16 años. Unos debates que se anuncian tensos con Donald Trump.
El presidente estadounidense será honrado a continuación con una cena en el Palacio de Versalles, a las afueras de París, junto a Macron. Y «Versalles no es pan de oro. Es oro de verdad», dijo un entusiasmado Trump.





















































































