El Gobierno y la Central Obrera Boliviana (COB) retomarán este viernes las negociaciones para intentar destrabar la crisis social que cumple 50 días de protestas y cortes de rutas, en medio de problemas de abastecimiento y crecientes pérdidas económicas en distintos sectores del país.
La administración del presidente Rodrigo Paz convocó al secretario ejecutivo de la COB, Mario Argollo, y a los miembros del Comité Ejecutivo de la organización a una reunión programada para las 17:00 en la Casa Grande del Pueblo, donde ambas partes prevén abordar las demandas planteadas por la dirigencia obrera y avanzar hacia la firma de un acuerdo.
Según los medios de comunicación en plaza Murillo, Argollo ya habría ingresado a Casa Grande para firmar un acuerdo.
El secretario general de la COB, Claudio Choque, también entró al encuentro.
La jefa de Gabinete del Presidente, Gilda Céspedes, envió una carta al ejecutivo del ente matriz. “Tengo a bien a invitar a su autoridad y a los miembros de su Directiva al acto de reinstalación de la mesa de diálogo”.
El dirigente intercultural Marín Sandoval confirmó la asistencia de la organización sindical al encuentro y señaló que la COB espera señales concretas del Ejecutivo antes de instalar la reunión.
“Se espera que hasta las 17:00 sean liberados los primeros detenidos; eso demostraría la voluntad del Gobierno”, afirmó.
Las conversaciones se reanudan después de que el diálogo iniciado el miércoles quedara en cuarto intermedio por la situación de las personas aprehendidas durante las protestas y los procesos judiciales abiertos por hechos vinculados a los bloqueos.
La prolongación del conflicto ya impacta en el abastecimiento de alimentos, medicamentos y combustibles. También golpea a sectores productivos, como el avícola, que enfrenta una fuerte distorsión de precios entre regiones.





















































































