Ante el caos que sufren las ciudades del capitalismo dependiente conozcamos, con amplitud de mente, una epopeya urbana de una economía centralista.
Las nuevas ciudades son la cumbre de momentos políticos trascendentales. La historia está llena de estas epopeyas con resultados discordantes. Ejemplo 1. El gobierno de Jawaharlal Nehru pidió al célebre arquitecto suizo/francés Le Corbusier el diseño de la nueva capital Chandigrad en 1951 para mostrar el “espíritu moderno de la nueva nación india”. Ejemplo 2. La nueva capital federal del Brasil, Brasilia, fue inaugurada en 1960 por el presidente Juscelino Kubitschek, obra de Lucio Costa y Oscar Nieumeyer. Otros ejemplos en construcción: Neom en Arabia Saudita, Telosa impulsada por un multimillonario en EEUU, y Oceanix Busan primera ciudad flotante en Corea del Sur, entre otras.
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En abril del 2017, el mandatario chino Xi Jinping anunció un ambicioso plan para transformar a Xiong’an (provincia china de Hebei) en una ciudad verde e innovadora con un potencial económico y empresarial al nivel de Shenzhen.
Se estima que la construcción de la Ciudad del Futuro, Xiong’an, costará 580 mil millones de dólares americanos durante las dos décadas de su desarrollo; una mega inversión de la nueva potencia del mundo multipolar. Esa mega inversión tiene objetivos muy contemporáneos: la tecnología y la ecosostenibilidad. En Xiong’an se invertirá en desarrollo tecnológico con un centro de computación que aspira a convertirse en el “cerebro” de todo el conjunto urbano para permitir a sus habitantes disfrutar de una ciudad verde. Característica relevante: los cinco millones de residentes tendrán parques urbanos a 300 metros de sus hogares, y un cinturón de bosques a un kilómetro. Además, implementarán la llamada la Ciudad Esponja. Se optimizará todo el paisajismo con la primera Ciudad Esponja que automatizará un sistema de gestión de aguas pluviales urbanas con un sistema de filtración natural de agua (el sistema recirculará aguas subterráneas y la “cosecha de aguas”, y el agua sobrante se reutilizará en el territorio circundante). Cinco líneas de trenes de alta velocidad comunicarán Xiong’an con todo el país.
China, con una planificación centralizada y enorme capacidad constructiva, busca un objetivo mayor: Xiong’an debe ser “una estrategia crucial para el milenio”. El objetivo menor: desahogar la sobrepoblada Pekín. La ciudad china del futuro es la muestra del potencial planificador y edificador del nuevo poder geopolítico que conquista África y Latinoamérica; mientras que otros, en su miopía social y planificadora, sólo imponen aranceles y deportaciones.
(*) Carlos Villagómez es arquitecto















































































