Varias cisternas con oxígeno medicinal lograron ingresar este viernes a las ciudades de La Paz y El Alto, en medio de los esfuerzos desplegados por el Gobierno para garantizar el abastecimiento de hospitales afectados por los bloqueos de carreteras que persisten en distintas regiones del país.
El ingreso del insumo fue considerado prioritario debido a la situación crítica que enfrentaban varios centros de salud, cuyas reservas se encontraban al límite. Días atrás, el vocero presidencial, José Luis Gálvez, advirtió que al menos 42 pacientes se encontraban en riesgo por la escasez de oxígeno, entre ellos neonatos, niños y personas en estado crítico.
Oxígeno
La llegada de las cisternas permitirá reforzar el suministro en hospitales de segundo y tercer nivel de ambas ciudades, donde la demanda se incrementó a medida que se prolongaban las restricciones al transporte terrestre. Las autoridades sanitarias habían alertado que el abastecimiento regular dependía del libre tránsito de los vehículos que transportan oxígeno líquido hacia los centros hospitalarios.
La preocupación por el suministro de este insumo se arrastra desde mayo, cuando el Ministerio de Salud denunció que varias toneladas de oxígeno permanecían retenidas en puntos de bloqueo instalados en rutas estratégicas del occidente del país. En ese momento, la cartera de Estado advirtió que las reservas de algunos hospitales alcanzaban apenas para unas horas.
Conflicto
Ante la emergencia, el Gobierno implementó medidas de contingencia para evitar el desabastecimiento. Entre ellas figuró la distribución de 486 cilindros de oxígeno medicinal a hospitales de La Paz y El Alto, además de la coordinación con proveedores y entidades públicas para sostener el suministro mientras se habilitaban corredores para el paso de cisternas.
La situación también motivó acciones extraordinarias de instituciones como la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), que reactivó la producción de oxígeno medicinal en su planta de Cota Cota para apoyar a los establecimientos de salud afectados por la escasez.
Con el ingreso de las cisternas, las autoridades esperan aliviar la presión sobre los hospitales metropolitanos. Sin embargo, insistieron en que la provisión sostenida de oxígeno dependerá de que se mantengan expeditas las rutas de transporte y de que no existan nuevas interrupciones al tránsito de insumos médicos esenciales.





















































































