Las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba resolvieron este sábado mantener los bloqueos de carreteras y reforzar los puntos de cierre con la participación de pobladores de la región, pese al pedido de cinco centrales departamentales de la Central Obrera Boliviana (COB) de abrir un diálogo con el Gobierno y declarar una pausa humanitaria en las medidas de presión.
El expresidente Evo Morales anunció que dirigentes y alcaldes de la región definirán la estrategia para sostener la movilización. El exmandatario señaló que la participación en los bloqueos se organizará de acuerdo con la capacidad de cada central y sindicato, con el objetivo de preservar la fuerza de la protesta y garantizar su continuidad.
“En este momento vamos a reunirnos ejecutivos, con alcaldes para planificar según nuestra experiencia. A veces es uno (representante) por central, uno por sindicato, a veces el 10%, el 15%, el 50%. Ustedes saben de memoria. Esa línea vamos a organizar para comunicar cómo vamos a sostener nuestra movilización”, indicó Morales.
Morales también informó que organizaciones campesinas de Tiraque desarrollan una evaluación paralela sobre el curso de las medidas de presión, que este sábado cumplieron 44 días. Según el líder cocalero, las movilizaciones deben mantenerse frente a lo que considera una estrategia gubernamental orientada a desgastar a los sectores movilizados y lograr la liberación de las carreteras.
El ampliado del trópico determinó, además, fortalecer los puntos de bloqueo y ampliar la coordinación con las bases para evitar el levantamiento de las medidas. Los sectores movilizados consideran que la presión en las carreteras constituye su principal mecanismo de protesta y descartaron, por el momento, cualquier posibilidad de suspensión.
Los bloqueos, que superan las seis semanas de duración, mantienen aisladas a las ciudades de La Paz y El Alto y también afectan la circulación hacia Oruro y Cochabamba.




















































































