El presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), Klaus Frerking, alertó este miércoles que tras 41 días de bloqueos en el país el aparato productivo se está paralizando, lo que pone en peligro la seguridad alimentaria para la población.
“El aparato productivo se está parando en Bolivia. Se está pasando a un nivel que será irreversible para todos los bolivianos”, dijo a los medios de comunicación.
En ese contexto, puso como ejemplo al sector cárnico que dejó de faenar 1.000 reses por día y los avícolas que redujeron la producción semanal en 1 millón de pollitos debido a la falta de alimentos para los animales.
Explicó que esa disminución en la producción repercutirá incluso más adelante, luego de la solución a los conflictos, pues la producción ha disminuido considerablemente.
“Las cadenas productivas son sensibles y la recuperación de todas las cadenas van a repercutir desde la semana cuarta, quinta, sexta de todos estos problemas”, advirtió.
Asimismo, dijo que la industria oleaginosa está comenzado a parar sus operaciones, lo que repercutirá en la exportación de soya, principalmente, y “no habrá alimento para las cadenas productivas”.
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Actividades paralizadas
“Estamos llegando a un punto crítico que no podemos dejar pasar, hay que ser responsables, las cadenas productivas no se pueden activar a corto plazo”, acotó y remarcó que incluso la zafra cañera está retrasada debido a los conflictos.
Además, explicó que hay miles de familias productoras afectadas que están paralizando sus actividades con pérdidas millonarias.
“Bolivia necesita trabajar, hay que movimientos políticos que quieren un corte constitucional y 11 millones de personas creemos en la democracia, en el país del trabajo, de la inversión. Necesitamos tener las carreteras expeditas, tenemos 41 días de bloqueos perdiendo contratos, dejando de abastecer a esas familias que están sufriendo”, remarcó Frerking.
En ese contexto, le pidió al Gobierno soluciones inmediatas y dijo que el estado de excepción es una herramienta constitucional que debe aplicarse de ser necesario.
Remarcó que el sector productivo necesita certidumbre y reglas claras para poder trabajar y producir a favor de todos los bolivianos.
“Qué están vendiendo los gremiales si no tienes nada, familias que no tienen para comprar un pollo, un maple de huevo. Las circunstancias se están empezando a ver y el futuro no está asegura, la soberanía alimentaria después de este desastre de 41 días no está asegurada”, advirtió.
Soluciones
“Queremos diálogo, pero con solución y si no hay solución, el Gobierno tiene toda la potestad y lo respalda la Constitución y hay que tomar decisiones”, acotó.
La cadena productiva del país es una de las más afectadas tras 41 días de bloqueos y movilizaciones de sectores sociales que piden la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Las pérdidas son millonarias y el desabastecimiento golpea a familias, principalmente en La Paz y El Alto.




















































































