La aerolínea estatal Boliviana de Aviación (BoA) negó este viernes, en una nota institucional, incrementos de tarifas en vuelos nacionales y explicó que los precios más elevados que algunos pasajeros observan corresponden a vuelos con escalas.
El gerente general de la compañía, Eduardo Valdivia, manifestó que se trata de una alternativa operativa que se utiliza ante las dificultades generadas por los bloqueos y la disponibilidad limitada de combustible.
Valdivia señaló que las rutas con tarifa regulada mantienen sus precios establecidos y que la variación se presenta cuando los pasajeros optan por otras conexiones para llegar a su destino.
“Un pasajero que quiere volar la ruta Cochabamba-La Paz tiene una tarifa máxima regulada y nunca nos sobrepasamos de esa tarifa. Lo que está pasando es que algunos están volando Cochabamba-Santa Cruz y Santa Cruz-La Paz, porque son vuelos con escala”, enfatizó.
El ejecutivo indicó que los vuelos con conexión tienen un costo operativo mayor debido al uso adicional de aeronaves, personal y logística, aunque representan una opción para usuarios que necesitan trasladarse con mayor rapidez ante la reducción de frecuencias directas.
En ese contexto, la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT) reforzó los controles en los aeropuertos del país, por instrucción del ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, con el objetivo de verificar el cumplimiento de las tarifas y la atención a los pasajeros.
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Vuelos
El gerente de BoA explicó que la escasez de combustible durante los últimos 49 días de bloqueos obligó a realizar ajustes en la planificación de vuelos y cargar gasolina en otros aeropuertos para garantizar la operación.
“En La Paz muchos días no ha llegado combustible y tenemos que llenar los aviones con combustible en Cochabamba para un vuelo Cochabamba-La Paz-Cochabamba o en Santa Cruz para un vuelo Santa Cruz-La Paz-Santa Cruz”, detalló.
Según Valdivia, esta situación implica que las aeronaves operen con mayor carga de combustible, lo que genera un incremento de peso y obliga a aplicar mayores tiempos de espera por motivos de seguridad.
“El mayor peso genera un desgaste mayor de los frenos. Cuando el avión aterriza con ese peso, los frenos se calientan y, dependiendo de la temperatura, tenemos que esperar más tiempo”, agregó.
Carga
Otro factor que impactó en la operación aérea fue el incremento del volumen de carga transportada, que pasó de aproximadamente 300 toneladas mensuales a 1.600 toneladas, según informó la empresa.
Este aumento generó mayores tiempos en los procesos de carga y descarga, provocando retrasos adicionales en algunos vuelos. Valdivia señaló que BoA reforzó el personal encargado de estas tareas para evitar mayores demoras.
“Son empleados que están trabajando bastante. Hemos tenido que fortalecer para que no falten personas”, afirmó el gerente.
Eduardo Valdivia indicó que estos factores incrementaron los costos operativos, pero aseguró que BoA continúa ajustando sus procesos para mantener la conectividad aérea en el contexto actual.
Finalmente, pidió a los pasajeros verificar el estado de sus vuelos antes de trasladarse a los aeropuertos, debido a las modificaciones que pueden generarse por la coyuntura. La información está disponible en la plataforma de consulta habilitada por la ATT.





















































































