La embajada de España realizó un seguimiento al programa de apoyo técnico y financiero de 150.000 euros que la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) está desplegando para reforzar la respuesta de Bolivia frente a la epidemia de sarampión.
El objetivo es fortalecer el Programa Ampliado de Inmunización (PAI), con la colaboración de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS).
El acto contó con la presencia del embajador de España en Bolivia, Fernando García Casas; la ministra de Salud y Deportes, Marcela Tatiana Flores Zambrana; la viceministra de Promoción, Vigilancia Epidemiológica y Medicina Tradicional, Roxana Salamanca. Además, la directora del PAI, Rosario Quiroga Morales; la representante de la OPS/OMS en Bolivia, Elena Vuolo y autoridades de la Cooperación Española, entre ellas el coordinador general, Rafael García, y la responsable de Programas, Dolors Castelló.
Actividades
Según un reporte de la embajada de ese país, el proyecto financia y acompaña actividades fundamentales para recuperar y mantener la certificación de eliminación del sarampión, entre ellas:
- Cobertura vacunal dirigida a grupos vulnerables, con acciones concretas para reducir las brechas de cobertura entre departamentos.
- Fortalecimiento de capacidades en vigilancia epidemiológica y laboratorial.
- Asistencia técnica para mejorar la atención integral de pacientes.
- Estrategias de comunicación de riesgo y movilización social para incrementar la aceptación y demanda de la vacunación.
- Reforzamiento de mecanismos de monitoreo y evaluación (M&E).
En ese contexto, las intervenciones han permitido aumentar de manera significativa los niveles de vacunación a lo largo del país.
No obstante, la embajada alerta que persisten brechas importantes en departamentos como Santa Cruz, La Paz y Cochabamba.
Vacunación
Entre los principales retos identificados figuran la coordinación con los gobiernos departamentales y municipales, la necesidad de fortalecer los Servicios Departamentales de Salud (Sedes), las rupturas logísticas y la interrupción de actividades desde mayo por conflictos sociales y bloqueos.
Además, los brotes de sarampión se han presentado concomitantemente con otros padecimientos transmisibles —como fiebre amarilla, tosferina y virus respiratorios—que exige diagnósticos diferenciales en algunos casos.
Tras más de 25 años certificada como libre de sarampión, Bolivia corre el riesgo de perder este estatus en 2026 como consecuencia de la epidemia registrada en 2025, que reportó más de 600 casos entre abril y diciembre de ese año.
Asimismo, la disminución de coberturas vacunales, en gran parte asociada a la pandemia de COVID-19 y a falta de aceptación en ciertos grupos poblacionales fue la causa principal del brote. Otros países de la región se enfrentan a desafíos parecidos.
Sin embargo, gracias a las acciones ejecutadas entre 2025 y abril de 2026 —búsqueda activa de casos, vacunaciones focalizadas en grupos de riesgo y rangos etarios (niños de 6 meses a 4 años; 5 a 19 años), y campañas en municipios con brotes, incluyendo la vacunación de personal de salud, del sector turístico y educativo— los casos confirmados descendieron drásticamente, hasta registrar 70 casos durante 2026.
Lucha regional
El Comité Nacional de Inmunización (CNI) trasladará toda esta información al Comité de la OPS en la reunión de certificación prevista para noviembre, con el objetivo de contribuir a la lucha regional contra el sarampión.
En ese marco, la embajada de España reiteró su compromiso con la salud pública en Bolivia y manifestó su disposición a continuar apoyando, a través de la Oficina de la Cooperación Española en Bolivia de AECID, los programas de inmunización y la respuesta a emergencias sanitarias, según las necesidades que indique el Ministerio de Salud y Deportes y dentro de las capacidades de la cooperación bilateral.





















































































