Carreteras bloqueadas en el país impiden que más de 1.000 camiones cisterna cargados con combustibles líquidos lleguen transporten gasolina y diésel a los surtidores debido a los cercos instalados en carreteras nacionales, situación que impide su llegada a la planta de almacenaje de Senkata y complica el abastecimiento regular de carburantes en La Paz, El Alto y provincias.
El gerente de Comercialización de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Fernando Cuevas Banda, informó este miércoles que la interrupción de las principales vías de tránsito afecta directamente a la logística de distribución de combustibles, pese a que la planta de Senkata se encuentra completamente despejada y operativa.
“Esta cantidad de cisternas no pueden ingresar a la planta. La situación genera filas de vehículos en las estaciones de servicio de La Paz y El Alto. Por tanto, el problema no está en la planta, sino en los bloqueos que aún afectan las principales carreteras del país”, explicó.
Según YPFB, las medidas de presión no solo frenan el arribo de cisternas con combustibles importados, sino también la salida de unidades destinadas a abastecer estaciones de servicio y el transporte de etanol requerido para las operaciones de la planta.
La estatal petrolera advirtió que las restricciones en las carreteras están provocando una disminución sostenida en el flujo de combustible hacia los centros de distribución, afectando la recepción, el despacho y la reposición oportuna de volúmenes destinados a los usuarios.
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Combustible
Ante este escenario, YPFB puso en marcha medidas operativas y logísticas extraordinarias para mantener la continuidad del suministro. El combustible que logra llegar mediante rutas alternas es distribuido bajo esquemas temporales que buscan optimizar los volúmenes disponibles y atender la demanda de la población.
Cuevas hizo un llamado a los sectores movilizados para permitir el tránsito de las cisternas y evitar mayores complicaciones en el abastecimiento.
“Hacemos un llamado a los sectores movilizados a permitir el paso de estas unidades. Los bloqueos generan demoras en la logística de distribución y comercialización de combustibles hacia las estaciones de servicio de La Paz, El Alto y las provincias del departamento”, señaló.
La situación ocurre en un contexto de alta demanda de carburantes y de persistentes filas en estaciones de servicio, donde usuarios buscan abastecerse ante la incertidumbre generada por las dificultades de transporte.
Desde YPFB insisten en que la normalización del suministro depende en gran medida de la recuperación de la transitabilidad en las carreteras, condición indispensable para que las más de 1.000 cisternas actualmente retenidas puedan completar su recorrido y descargar combustible en los centros de almacenaje y distribución.




















































































