Los comerciantes de la plaza Murillo y alrededores expresaron su preocupación por los daños ocasionados al sector, ante el cierre de lugar tras 48 días de bloqueos y protestas, con resguardo de efectivos policiales.
Una de las vendedoras, explicó que la clausura temporal del lugar generó un desabastecimiento en los recursos de todos los vendedores, para cubrir los gastos de sus hogares.
“¿Cuánto tiempo más nos falta sufrir? ¿Qué quieren? ¿Qué comencemos a robarnos entre nosotros para dar de comer a nuestros hijos? No, no queremos que bloqueen”, afirmó la comerciante.
Los vendedores señalaron que además que no poder acceder a sus puestos de venta en la plaza y alrededores, como la calle Comercio, se han visto afectados por los bloqueos que dificultan la compra de su mercadería.
“Nuestras mercaderías se están terminando, hemos exigido, como comerciantes, que abran la plaza (…). Nuestra asociación está muy afectada, parte de la Comercio también”, afirmó una de las comerciantes.
Los bloqueos instalados en distintas partes del país desde el inicio de mayo, han afectado principalmente a las ciudades de La Paz y El Alto, las cuales han sufrido de un desabastecimiento de alimentos, insumos médicos y combustible.
Producto de las movilizaciones en La Paz, muchas de ellas violentas, la Policía inició un resguardo de la plaza Murillo, implementando varios anillos de seguridad y restringiendo la circulación vehicular y hasta peatonal.
El pasado martes, se generó un acercamiento de la Central Obrera Boliviana (COB), quienes conminaron al Gobierno para establecer un diálogo y atender sus demandas de manera inmediata.
El encuentro programado para las 11.00 am, fue pospuesto para las 16.00 en instalaciones del Banco Central de Bolivia (BCB). Se espera que en la reunión se puedan generar acuerdos que permitan la pacificación del país.




















































































