La Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo) informó que la campaña agrícola de invierno alcanza cerca de 950.000 hectáreas sembradas, con el sorgo consolidado como el principal cultivo de la temporada, mientras que la superficie destinada al trigo continúa en descenso.
El gerente general de Anapo, Javier Hernández, señaló que el sector mantiene expectativas positivas respecto al desarrollo de los cultivos y espera que las condiciones climáticas acompañen para lograr una producción significativa de granos estratégicos para la seguridad alimentaria del país.
“Esperamos que las condiciones de clima acompañen para tener una producción importante que garantice estos granos, que son insumos fundamentales para otras cadenas alimenticias que producen alimentos para el país”, afirmó a Canal Rural.
Hernández explicó que el sorgo continúa siendo el cultivo predominante en la campaña de invierno, una tendencia que se mantiene durante los últimos años debido a los beneficios agronómicos que ofrece a los productores.
“El sorgo es un cultivo de rotación importante por lo que significa en términos de manejo sostenible de los suelos y la generación de rastrojo. Por tanto, es el principal cultivo que tenemos en la campaña de invierno”, indicó.
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Trigo
Sin embargo, el ejecutivo expresó preocupación por la reducción sostenida en la superficie sembrada de trigo. Este año se registraron 52.000 hectáreas cultivadas. Cifra que representa una caída significativa respecto a las más de 70.000 hectáreas sembradas en la campaña pasada y muy por debajo de las más de 100.000 hectáreas que se cultivaban años atrás.
“La producción de trigo está decayendo drásticamente”, advirtió Hernández, al señalar que esta situación requiere medidas urgentes para revertir la tendencia.
En ese sentido, planteó la necesidad de trabajar conjuntamente con el Gobierno en una política triguera que incentive la producción nacional. Y permita recuperar los niveles históricos de siembra.
“Esperemos que podamos trabajar con el Gobierno en una política triguera que incentive, fomente y nos permita recuperar los niveles de producción”, sostuvo.
El gerente de Anapo recordó que Bolivia mantiene un déficit estructural en la producción de trigo, por lo que gran parte de la demanda interna debe ser cubierta mediante importaciones. Asimismo, destacó que este cereal constituye un insumo esencial para la elaboración de pan, uno de los alimentos básicos de mayor consumo en el país.
“No olvidemos que Bolivia es deficitaria en algún producto. Precisamente es en el trigo, que además es un insumo fundamental para la elaboración de pan. Tan importante para la alimentación de la población”, puntualizó Hernández.





















































































