El gobierno nacional anunció el pasado jueves que trabaja en la activación de un plan de recuperación económica. El objetivo es enfrentar los efectos de siete semanas de bloqueos carreteros. La prolongada crisis social y política ha golpeado el comercio, el transporte y la confianza en el país.
El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, advirtió ante la prensa que los bloqueos destruyeron contratos, rompieron cadenas de valor y dañaron el turismo no solo para estos días sino para todo el año. «Recuperar la credibilidad en el país para poder dar seguridad jurídica a las inversiones, para poder establecer condiciones de trabajo, nos va a costar muchísimo», afirmó. Y añadió: «El transporte ha quedado dañado, los contratos se han roto, todo eso tenemos que recuperar».
Diálogo, desgaste y afectaciones
El ministro reiteró la apuesta del gobierno por el diálogo como vía para desescalar el conflicto. Con todo, sostuvo que, tras semanas de bloqueos, la ciudadanía percibe un desgaste de estas medidas de presión.
Uno de los sectores más golpeados es el transporte pesado, cuyas unidades permanecen varadas desde hace semanas en distintas carreteras del país, cargadas con productos de importación y exportación.
En ciudades como La Paz y El Alto, largas filas colman las estaciones de servicio, donde la población espera varios días para abastecerse de combustibles. También crecen las colas por alimentos básicos, en un contexto de creciente presión inflacionaria.
El ministro Lupo aseguró que el abastecimiento de combustibles está garantizado, pero atribuyó los problemas de distribución a los bloqueos en las rutas del país.




















































































