El renombrado ciclista boliviano Édgar Cueto falleció ayer en Cochabamba, siendo un gran deportista en su disciplina entre los 70 y 80, incluso con gran presencia internacional.
No solo fue un múltiple campeón boliviano en los pedales, sino llevó la tricolor nacional en el mapa internacional del ciclismo, cuando compitió en Europa, Asia y otras latitudes donde se corrían las grandes pruebas mundiales.
El periódico digital deportivo Premium destacó que fue: “el único boliviano particoipante en las Espartakeadas de Rusia, en Moscú en 1979, donde se ubicó en el décimo lugar”
El afamado pedalista nació en Cochabamba en 1953, para luego destacarse con gran esfuerzo en el ciclismo.
Fue una de las imágenes de éxito cuando obtuvo la medalla de oro en los Juegos Deportivos Bolivarianos de 1977 en La Paz, además de encadenar un título panamericano.
También compitió en las afamadas pruebas ciclísticas de Francia e Italia.
En los últimos juegos Suramericanos de Cochabamba en 2019, el velódromo de La Chimba, en Cochabamba, en reconocimiento a su legado deportivo.
Diferentes páginas deportivas y de familiares, amigos y miembros del ambiente ciclístico expresaron sus condolencias a la familia de Cueto.
En uno de sus libros, el periodista Tito de la Viña, considera a Cueto uno de los grandes íconos del deporte nacional junto a otros atletas como la velocista Julia Iriarte, el nadador René Eyzaguirre, el entrenador Félix Deheza, el futbolista Víctor Agustín Ugarte entre otros destacados.
(13/07/2026)















































































