El saldo por el doble terremoto que golpeó a Venezuela aumentó a más de 4.800 fallecidos, informó el miércoles el gobierno, mientras una gran cantidad de familias viven en condiciones precarias en campamentos luego de perder sus hogares.
Los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 registrados el 24 de junio provocaron hasta ahora la muerte de 4.829 personas, según el reporte diario que publica en su cuenta de Telegram, Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional.
Los potentes terremotos consecutivos de magnitud 7,2 y 7,5 del 24 de junio sacudieron el norte del país, en especial el costero estado La Guaira, vecino de la capital.
Las autoridades evitan hablar de desaparecidos, pero según la ONU esa cifra podría llegar hasta los 50.000, en lo que se considera uno de los peores terremotos ocurridos en América Latina.
El desastre afectó más de 800 edificios, de los cuales 190 colapsaron.
En La Guaira, la zona cero del desastre, los damnificados se instalaron en estadios, canchas, plazas, incluso aceras, donde voluntarios brindan atención médica y les donan alimentos.
Casi 21.000 personas viven en campamentos provisorios, según cifras oficiales.
Decenas de personas todavía buscan los restos de sus familiares entre las ruinas, al tiempo que retroexcavadoras adelantan labores de remoción de escombros.





















































































