En medio de la crisis política y social que atraviesa el país, el vicepresidente Edmand Lara acudió la noche del domingo a dependencias de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) para verificar la situación de dirigentes de la Central Obrera Boliviana (COB) que fueron interceptados por efectivos policiales durante las investigaciones sobre las movilizaciones que mantienen bloqueado al país.
La presencia de Lara llamó la atención debido a que se produjo pocos días después de su reencuentro con el presidente Rodrigo Paz, con quien tuvo una reunión para buscar salidas a la crisis tras varios meses de distanciamiento político.
El encuentro entre ambas autoridades se concretó la semana pasada en la Asamblea Legislativa, en un intento por abrir espacios de diálogo frente al conflicto nacional.
Acompañado por legisladores, el vicepresidente ingresó a instalaciones policiales con el argumento de verificar el respeto a los derechos constitucionales y las garantías procesales de los dirigentes sindicales.
Lea también: A más de 24 horas de su sanción, Paz aún no promulga la Ley de Estados de Excepción
Según un comunicado de la Vicepresidencia, la visita tuvo el objetivo de constatar que las actuaciones policiales y “las investigaciones se desarrollen dentro del marco constitucional”, con apego al debido proceso y respeto a los derechos fundamentales de las personas involucradas.
La COB se encuentra entre los sectores que encabezan las protestas contra el Gobierno y cuyos dirigentes demandaron la renuncia del presidente Paz. El principal dirigente de la organización, Mario Argollo, rechazó en días pasados las convocatorias al diálogo y mantuvo una postura de confrontación frente al Gobierno.
Mientras la semana pasada, Lara promovió una reunión con Paz para buscar soluciones institucionales a la crisis, ahora salió en defensa de dirigentes sindicales que impulsan movilizaciones para forzar la salida del mandatario.
Desde el inicio de la gestión, la relación entre Paz y Lara estuvo marcada por desacuerdos políticos. Sin embargo, la profundización de los bloqueos y el deterioro de la situación económica obligaron a ambas autoridades a retomar el contacto institucional para explorar mecanismos de diálogo.




















































































