La autoridad habló en una entrevista exclusiva con Piedra, Papel y Tinta de La Razón, en una jornada marcada por la declaratoria de estado de excepción de alcance nacional.
El Ministro de Eonomía y Finanzas Públicas aclaró que la medida no implicará restricciones financieras generales. Bancos, cajeros automáticos y servicios económicos funcionarán con normalidad en las zonas donde no existan conflictos ni movilizaciones.
Sin embargo, explicó que podrían aplicarse restricciones focalizadas en lugares donde persistan bloqueos o medidas de presión, principalmente por razones de seguridad.
Estado de excepción sin restricción financiera general
Consultado sobre si el estado de excepción modificará el funcionamiento de bancos, cajeros o entidades financieras, Espinoza respondió que no habrá una restricción nacional para el sistema financiero.
“El estado de excepción ha sido dictado a nivel nacional, sin embargo, la aplicación va a ser focalizada”, explicó.
Según el ministro, en las regiones sin bloqueos ni movilizaciones, la vida cotidiana continuará con normalidad. Eso incluye reuniones, actividades económicas, funcionamiento de bancos y circulación comercial.
La autoridad también precisó que no existe toque de queda ni restricción general al consumo o comercialización de bebidas alcohólicas.
No obstante, advirtió que en zonas donde continúen las movilizaciones, el Gobierno podrá aplicar medidas puntuales. Entre ellas, mencionó eventuales restricciones a la movilidad, actividad económica o servicios financieros.
“En aquellas regiones donde tengamos persistencia de medidas de presión, ahí podremos, por seguridad, aplicar algún tipo de restricción”, señaló.
Gobierno ve desmovilización y espera normalizar rutas
Espinoza afirmó que, durante las primeras horas del estado de excepción, el Gobierno observó un proceso importante de desmovilización en varios puntos del país.
Mencionó avances en rutas hacia Desaguadero, el lago Titicaca y sectores de La Paz y Oruro. También dijo que El Alto mostraba señales de normalización económica.
El ministro explicó que, conforme avance la limpieza de carreteras y la restitución de la circulación, se identificarán los puntos donde todavía persistan conflictos.
“Esperemos las próximas horas para ir definiendo cuáles son las regiones donde se podrían aplicar estas restricciones”, indicó.
El contexto sigue siendo crítico. Al momento de la entrevista, el periodista Diego Montaño recordó que aún se registraban 39 puntos de bloqueo, principalmente en Oruro, Cochabamba, La Paz y Santa Cruz.
Reconstruir la economía, la prioridad inmediata
El eje central de la entrevista fue el escenario económico posterior a los conflictos.
Espinoza afirmó que el Gobierno prepara un paquete de medidas para reconstruir la economía, con prioridad inicial en las familias y luego en sectores productivos específicos.
Según la autoridad, no todos los sectores sufrieron el mismo daño ni tienen las mismas necesidades. Por eso, el Ejecutivo trabaja en medidas diferenciadas para productores, empresarios, cuentapropistas y trabajadores.
“La tarea que queda hacia adelante es la reconstrucción de nuestra economía”, dijo.
El ministro sostuvo que el primer paso será restablecer el abastecimiento nacional. Para ello, consideró indispensable desbloquear carreteras, normalizar el flujo de combustibles y reabrir mercados.
Combustible, alimentos y cadenas productivas
Espinoza identificó tres prioridades inmediatas para la reactivación económica: carreteras despejadas, abastecimiento de combustibles y circulación de alimentos.
Según explicó, la economía necesita que vuelvan a fluir las cadenas productivas afectadas durante las últimas semanas.
El ministro dijo que el Gobierno espera avanzar en esa tarea en un plazo de 24 a 48 horas, siempre que se consolide el levantamiento de bloqueos.
A partir de esa normalización, se aplicarán medidas específicas de apoyo a los sectores golpeados.
“Lo primero que tenemos que hacer es restablecer el abastecimiento para que vuelva a fluir la economía”, remarcó.
Alivios tributarios y financieros están en evaluación
Durante la entrevista, Montaño consultó al ministro sobre propuestas de alivio tributario, como diferir el pago del IT o del IUE para sectores afectados.
Espinoza respondió que algunas medidas son “lógicas” y pueden ser aplicadas. Sin embargo, advirtió que ciertos diferimientos o suspensiones pueden generar efectos negativos hacia adelante.
Explicó que el Gobierno presentará distintas medidas durante la siguiente semana, después de sostener reuniones con varios sectores.
También recordó que ya existe un diferimiento financiero otorgado a ciertos grupos, aunque aclaró que los sectores informales requieren otro tipo de respuestas.
“Hay sectores más informales que requieren otro tipo de medidas y sobre las que estamos trabajando”, afirmó.
Financiamiento externo para estabilizar la economía
Otro punto central fue el financiamiento externo.
Espinoza dijo que Bolivia necesita recursos para reconstruir la economía y estabilizar tanto la macroeconomía como la microeconomía.
La autoridad señaló que el Gobierno trabaja con el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo, la CAF y el Fondo Monetario Internacional.
También hizo un llamado a la Asamblea Legislativa para no bloquear el acceso a financiamiento.
“Esta es una situación de emergencia nacional”, sostuvo.
Según Espinoza, el país todavía tiene margen de endeudamiento. La deuda externa se ubicaría entre 28% y 29% del PIB, lo que, según su criterio, permite captar nuevos recursos.
Además, afirmó que el Gobierno redujo cerca de $us 800 millones de deuda externa mediante un esquema de manejo de pasivos.
Tipo de cambio, combustibles y austeridad
El ministro también habló de la política cambiaria. Dijo que la unificación del tipo de cambio forma parte del ordenamiento económico y no responde a condicionamientos externos.
Sobre los precios de los combustibles, afirmó que el Gobierno evalúa tendencias de mediano y largo plazo, no solo coyunturas momentáneas. Espinoza dijo que el reciente descenso del precio internacional del petróleo vuelve manejable el escenario previsto por el Ejecutivo.
También destacó medidas de responsabilidad fiscal. Según el ministro, en los primeros cuatro meses del año se alcanzó un superávit superior a Bs 2.200 millones.
Aseguró que se redujo el gasto corriente en más del 30% en la mayoría de los ministerios y que esos recursos fueron redirigidos a salud y educación.
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Gobierno admite posible decrecimiento económico
En el cierre de la entrevista, Montaño consultó al ministro sobre las proyecciones de organismos multilaterales que anticipaban un decrecimiento económico.
Espinoza admitió que, tras 51 días de conflicto, es probable que Bolivia cierre el año con decrecimiento.
La autoridad dijo que el Gobierno intentará que esa caída sea la menor posible.
“Vamos a tratar de que ese decrecimiento sea el menor posible”, afirmó.
Según Espinoza, antes de los conflictos el Gobierno esperaba superar las previsiones negativas, debido a la estabilización del dólar y la reducción de la inflación.
Sin embargo, sostuvo que los bloqueos modificaron ese escenario y dejaron al país más cerca de las proyecciones adversas.
Una economía que debe volver a moverse
El ministro cerró con una lectura política y económica del conflicto.
Afirmó que los bloqueos demostraron la interdependencia entre regiones. Santa Cruz necesita mercados como La Paz y El Alto, mientras que el occidente depende de productos como pollo, huevo y leche provenientes del oriente.
“Independientemente de nuestras diferencias, nos necesitamos”, señaló.
La entrevista dejó un mensaje central: el estado de excepción busca despejar rutas, pero la tarea económica recién empieza. El Gobierno deberá reconstruir abastecimiento, confianza, producción y estabilidad tras una crisis que dejó al país golpeado.




















































































