La Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo) alertó este lunes que la persistente escasez de diésel amenaza el desarrollo de la campaña agrícola de invierno y pone en riesgo la seguridad alimentaria, además de la producción destinada a la exportación.
La organización informó que los productores llevan más de tres semanas enfrentando dificultades para acceder al combustible en un periodo clave para la cosecha de cultivos en la zona este de Santa Cruz y la siembra de soya en el norte integrado.
Anapo
El presidente de Anapo, Abraham Nogales, advirtió que la falta de diésel compromete la continuidad de las actividades productivas. “Cada día que pasa sin una provisión adecuada de diésel representa menos posibilidades de producir y recuperar lo invertido. La agricultura no puede detenerse porque de ella depende la alimentación de millones de bolivianos y también una parte importante de las exportaciones de oleaginosas”, afirmó.
Según la entidad, unas 950.000 hectáreas de cultivos en la zona este de Santa Cruz y otras 400.000 hectáreas correspondientes a la campaña de invierno están expuestas a retrasos por la escasez del combustible, lo que eleva a 1,35 millones de hectáreas la superficie en riesgo.
Producción
Anapo explicó que la campaña agrícola demanda entre 90 y 100 millones de litros de diésel para atender las labores de pequeños, medianos y grandes productores. Advirtió que la insuficiente provisión ralentiza la siembra, la cosecha y el transporte de la producción, incrementando los costos y las pérdidas del sector.
La organización pidió a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) implementar un mecanismo que garantice el abastecimiento continuo en las zonas productivas y mantener la entrega directa de combustible a los productores que retiran el diésel desde la refinería de Palmasola.
Diésel
Nogales informó que el sector continúa a la espera de una reunión con el presidente de YPFB para conocer el plan de abastecimiento previsto para la campaña de invierno y la próxima campaña de verano. “Estamos dispuestos a dialogar y construir soluciones, porque el objetivo común debe ser garantizar alimentos para los bolivianos, recuperar la economía y darle al productor las condiciones necesarias para seguir aportando al desarrollo del país”, sostuvo.





















































































