El Gobierno anunció el inicio de un proceso de evaluación y reestructuración del sector empresarial estatal que incluirá el cierre de empresas públicas financieramente inviables, la reorganización de las estratégicas y la búsqueda de alianzas público-privadas para aquellas con potencial de recuperación.
Durante la presentación del diagnóstico sobre la situación de las empresas públicas, el ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, afirmó que el objetivo es detener el deterioro de las finanzas estatales y garantizar un uso más eficiente de los recursos públicos.
«La pregunta ya no es si Bolivia necesita empresas públicas. Las necesita, pero estratégicas y que funcionen bien. La pregunta es si las empresas que hoy tenemos generan valor para los bolivianos o están consumiendo sus recursos», sostuvo.
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Gobierno
El Ejecutivo clasificó a las empresas estatales en tres grupos.
El primero corresponde a las empresas estratégicas, que permanecerán bajo administración estatal, aunque deberán ser sometidas a procesos de reestructuración, reorganización y mayor transparencia, debido a que varias registran pérdidas, problemas de gestión y casos de corrupción.
El segundo grupo está conformado por empresas que aún podrían recuperar su viabilidad mediante Asociaciones Público-Privadas (APP) u otros mecanismos de gestión que permitan atraer inversión y mejorar su desempeño.
La tercera categoría reúne a las empresas cuya situación financiera es considerada insostenible. Según Lupo, estas deberán cerrar operaciones para evitar que continúen absorbiendo recursos del Tesoro.
«No pueden seguir consumiendo los recursos de los bolivianos. No es plata del Gobierno; es patrimonio de todos los ciudadanos», afirmó.
Plan de acción inmediato
El ministro informó que el Consejo Superior de Empresas Públicas (COSEP) aprobó una resolución que instruye a cada ministerio responsable de empresas estatales presentar un plan de acción inmediato, detallando las medidas que aplicará, los plazos y los resultados esperados.
El propósito es recuperar la eficiencia operativa, fortalecer la sostenibilidad financiera y definir el futuro de cada empresa en función de su aporte económico y social.
Cinco ejes de la reforma
La estrategia gubernamental se bará en cinco principios: recuperar la disciplina financiera y reducir los déficits permanentes, fortalecer la gobernanza corporativa de las empresas que continúen operando, diferenciar entre empresas estratégicas, empresas viables sujetas a reestructuración y aquellas que deben cerrarse, implementar evaluaciones permanentes sobre resultados y uso de recursos públicos y reforzar la transparencia para recuperar la confianza de la ciudadanía.
Lupo sostuvo que el desempeño de las empresas públicas debe medirse por el valor que generan para la sociedad y no por la cantidad de entidades bajo control estatal.
«Un Estado fuerte no es el que tiene más empresas, sino el que administra mejor el patrimonio público», señaló.
Impacto
El ministro calificó como «inaceptable» el desempeño de parte del sector empresarial estatal y afirmó que las pérdidas acumuladas representan recursos que pudieron destinarse a salud, educación o programas de lucha contra la pobreza.
Asimismo, sostuvo que el problema de las empresas públicas no es únicamente financiero, sino también institucional y de gobernanza, por lo que consideró indispensable adoptar medidas inmediatas para evitar que continúen deteriorando las cuentas públicas.
Con este proceso, el Gobierno busca redefinir el papel de las empresas estatales dentro de la economía, concentrando los recursos en aquellas consideradas estratégicas y eliminando las que no cumplen un propósito económico o social sostenible.




















































































