El directorio de Transportadora de Gas del Sur (TGS) aprobó la Decisión Final de Inversión (FID) para su denominado Proyecto NGL (Natural Gas Liquids). Se trata de una iniciativa de $us 3.000 millones que se posiciona como la mayor inversión en procesamiento de líquidos de la historia argentina. La medida llega respaldada por acuerdos comerciales firmados con YPF, Pluspetrol y Chevron. En conjunto comprometieron volúmenes para cubrir más del 80% de la capacidad proyectada de la futura planta.
El proyecto apunta a resolver uno de los cuellos de botella estructurales del shale argentino: el manejo del gas asociado que acompaña la producción de petróleo no convencional. A diferencia del gas convencional —que contiene alrededor de un 10% de componentes licuables—, el gas de Vaca Muerta puede alcanzar entre el 25% y el 30% de líquidos en su composición. Sin infraestructura para procesarlos, ese volumen creciente amenaza con limitar la producción de crudo.
Infraestructura
La cadena de infraestructura proyectada comprende tres eslabones. El primero es la ampliación de la planta de Tratayén, en Neuquén. Contempla cuatro módulos donde procesarán hasta 43 millones de metros cúbicos diarios de gas natural, separando propano, butano y gasolinas naturales. El segundo es un poliducto de 573 kilómetros y 20 pulgadas de diámetro que atravesará Neuquén, Río Negro, La Pampa y Buenos Aires hasta Bahía Blanca. El tercero es una nueva planta de fraccionamiento en Puerto Galván —con capacidad para 2,7 millones de toneladas anuales de productos C3+— y una terminal marítima para exportación. Esta última concentra $us 1.900 millones de la inversión total y es el nodo desde donde se proyectan exportaciones de $us 1.200 millones anuales a partir de 2030.
Para financiar la obra, Citigroup, Banco Santander y JP Morgan trabajan en un paquete de aproximadamente $us 1.000 millones bajo estructura de project finance. El proyecto será presentado además al RIGI (Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones), que otorga beneficios fiscales y aduaneros para obras de esta escala. Se estiman 4.000 empleos directos y 15.000 indirectos durante la construcción, con un plazo de ejecución de 45 meses.




















































































