La electrificación del parque automotor se perfila como una de las alternativas que impulsa el Gobierno para transformar el consumo energético del país, reducir la presión sobre los combustibles líquidos y avanzar hacia una matriz más diversificada.
El ministro de Economía y Finanzas Públicas, José Gabriel Espinoza, informó que el Ejecutivo trabaja en distintos proyectos destinados a promover el uso de vehículos eléctricos y desarrollar nuevas opciones de movilidad, en un contexto marcado por la necesidad de garantizar el abastecimiento energético y disminuir la dependencia de combustibles importados.
“Estamos trabajando en varios proyectos para fomentar la electrificación del parque automotor”, señaló la autoridad en un video difundido por esa cartera de Estado.
Espinoza explicó que la transición hacia la movilidad eléctrica forma parte de una estrategia más amplia que incluye la ampliación del uso del gas natural vehicular (GNV) en segmentos del transporte y la incorporación de nuevas fuentes de energía para atender la demanda nacional.
Lea: Espinoza destaca estabilidad del nuevo régimen cambiario
Electrificación
La apuesta por la electromovilidad abre un nuevo escenario para la economía, con oportunidades vinculadas a la instalación de infraestructura de carga. También nuevos servicios tecnológicos y una mayor participación de inversiones privadas en el sector energético.
“Hoy por hoy ya no solamente hablamos de combustible, estamos hablando de energía en general”, afirmó el ministro, al destacar que el país avanza hacia un modelo con mayor diversidad de fuentes y actores.
Dentro de esta estrategia, el Gobierno también informó sobre medidas para facilitar la participación privada en el mercado energético. Entre ellas, mencionó la reducción de los trámites para la importación de combustibles. Que pasaron de 22 a 8 pasos administrativos, además de la posibilidad de que empresas privadas puedan importar y comercializar carburantes.
La autoridad sostuvo que el objetivo es generar un mercado energético más flexible, donde existan mayores alternativas para productores, empresas y consumidores.
La electrificación del transporte representa un desafío que requiere planificación, inversión e infraestructura. Pero también una oportunidad para reducir costos asociados al consumo de combustibles fósiles y modernizar el sistema de movilidad del país.
El avance hacia vehículos eléctricos podría convertirse en un nuevo componente de la política energética boliviana, con impacto en el transporte. Así como la industria y la economía familiar, siempre que se acompañe con condiciones adecuadas para su implementación.





















































































