El diálogo entre el Gobierno y la Central Obrera Boliviana (COB) entró en pausa, debido a un condicionamiento de la dirigencia de los trabajadores. Se trata de la liberación de los dirigentes aprehendidos y procesados por la supuesta comisión de delitos durante los días de bloqueo.
Asimismo, ratificó que las medidas de presión continuarán vigentes hasta que existan avances concretos en ese tema.
Tras la instalación de la mesa de negociación con el Ejecutivo, el secretario ejecutivo de la COB, Mario Argollo, informó que las conversaciones ingresaron en un cuarto intermedio mientras se busca una salida a la situación jurídica de los dirigentes procesados.
“No podemos dialogar con nuestros compañeros detenidos. Existe la voluntad política del Gobierno central”, afirmó el dirigente al término de la reunión.
Argollo explicó que ambas partes acordaron conformar una comisión jurídica para analizar mecanismos que permitan atender la demanda planteada por la organización sindical.
“Se está conformando una comisión de parte jurídica de la Central Obrera Boliviana y también del Gobierno central para que se pongan a trabajar de manera inmediata en este camino. Creo que es un buen avance que se ha tenido”, señaló.
Según el dirigente, la liberación de los movilizados representa una condición indispensable para retomar las negociaciones. En ese sentido, sostuvo que la COB volverá a la convocatoria gubernamental una vez que se resuelva la situación de sus afiliados.
“Nosotros inmediatamente volvemos a la convocatoria del Gobierno cuando los compañeros estén liberados”, manifestó.
No obstante, Argollo aclaró que el acercamiento con el Ejecutivo no implica el levantamiento de las medidas de presión ni una ruptura de los acuerdos alcanzados con otros sectores movilizados.
“Nosotros mantenemos las medidas y siempre vamos a ser leales con la población y con nuestras bases, y en especial con los compañeros que en este momento están en celdas policiales y también por la persecución política que ha existido”, afirmó.
El dirigente agregó que la organización obrera tampoco puede desconocer los compromisos asumidos con el sector campesino, particularmente con la Federación Túpac Katari, cuyas demandas aún no fueron respondidas por el Gobierno.
“No podemos desfasarnos de los pactos, de las alianzas que hemos tenido con nuestros hermanos del sector campesino”, indicó.
Argollo sostuvo además que existe predisposición gubernamental para buscar una salida legal al conflicto, aunque insistió en que la liberación de los dirigentes debe concretarse antes de avanzar hacia nuevos acuerdos.
“Ya ha existido la voluntad del Gobierno para poder coadyuvar la liberación de manera legal y que sea neutral porque aquí todos tienen el derecho a defenderse en libertad. Eso es un primer paso que se ha dado para poder pacificar el país”, señaló.
Finalmente, aseguró que cualquier decisión será consultada con las bases movilizadas y que la dirigencia mantendrá informados a los sectores afiliados sobre el desarrollo de las negociaciones.
“Vamos a ser siempre responsables con las bases y vamos a estar siempre informando de todo lo que está pasando”, concluyó.





















































































