El alcalde de La Paz, César Dockweiler, lanzó un desafío histórico a la ciudadanía, empresas e instituciones para recuperar, transformar y revitalizar el emblemático parque Laikacota.
La convocatoria no distingue zonas, edades ni sectores. El desafío está lanzado para el 27 y 28 de junio. Serán dos días intensos en los que se prevé transformar el abandono en vida a través del trabajo comunitario.
“Este parque podría ser el símbolo para demostrar que los paceños no nos dejamos vencer por las situaciones adversas. Esta ciudad siempre ha sido luchadora, siempre ha sabido afrontar los desafíos. Hemos tenido momentos muy difíciles (…) pero supimos, incluso desde las cenizas, recuperarnos”, reflexionó el alcalde.
La autoridad municipal lamentó el abandono, deterioro y las ruinas en las que dejó la anterior gestión a este espacio recreativo e histórico que cobijó las sonrisas, alegría y dejó recuerdos de infancia de varias generaciones desde 1981.
Tras una inspección técnica y un recorrido por el lugar, el alcalde constató con profunda tristeza el panorama sombrío en el que se convirtió el parque.
CRUZADA
En ese sentido, Dockweiler convocó sumarse a la cruzada activamente a empresas privadas, ONG, fundaciones, universidades, jóvenes y señoritas con energía solidaria. Vecinos y vecinas de las laderas y del centro, tanto a los que viven cerca como los que están lejos del parque.
Todos los que quieran sumarse a ese reencuentro de unidad pueden asistir con palas, picotas, pintura. También se convoca a muralistas, artistas, a los trabajadores de albañinería.
“Todas las manos. Todo el personal del Gobierno Municipal hará el esfuerzo y se concentrará acá en los días que no se trabaja, sábado y domingo”, señaló.
La estrategia consistirá en la organización de brigadas de trabajo compartido que intervendrán el parque de manera integral. Desde la puerta de ingreso hasta la histórica tea ubicada al final del predio.
La jornada no solo será de esfuerzo físico, sino un reencuentro social y cultural. Se prevé que las dos jornadas de trabajo se conviertan en una fiesta de la paceñidad, donde se compartan refrescos, se instale el tradicional apthapi y se demuestre la fuerza de la unidad.
“Queremos demostrar que sí podemos trabajar de manera conjunta, esforzada, pero como un solo equipo. En solo dos días demostrémosle a Bolivia que cuando vienen las adversidades, sabemos derrotarlas y vencerlas”, desafió Dockweiler.
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Con esta gran movilización, La Paz no solo recuperará uno de sus mejores parques urbanos para el disfrute de sus niños, sino que encenderá con fuerza su propia “llama” (fuego) interior, demostrando que su energía y su potencia siguen intactas y listas para construir un mejor futuro, señala la Alcaldía.





















































































