El presidente Rodrigo Paz participó este sábado de la eucaristía en devoción de la Virgen de Letanías en el municipio de Viacha, en El Alto, y le pidió que “ordene un país muy dañado, muy dolido” y que saque lo mejor de cada boliviano para beneficio de la patria.
La Virgen de Letanías, considerada una de las imágenes religiosas más pequeñas del mundo, mide solo 19,5 milímetros y está declarada Patrimonio Cultural de Bolivia. Cada 11 de julio, Viacha celebra la fiesta en honor a la virgen en el templo San Agustín de ese municipio.
El presidente Paz recordó que conoció la imagen de la pequeña virgen hace unos dos años y este sábado volvió para agradecerle por permitirle estar en varios lugares del país y pedirle por el futuro de los bolivianos.
“Ustedes saben que yo soy devoto de todo lo que significa nuestra cultura y nuestras creencias y cuando supe de ella vine a agradecerle, no a pedirle nada, agradecerle por conocer la patria y el esfuerzo que estamos trabajando todos”, dijo Paz antes de ingresar a la parroquia.
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Con fe
Asimismo, dijo que le pedirá “que nos permita ordenarnos, ordenar un país muy dañado, muy dolido, sobre todo que el corazón, que lo bueno en ti salga, no lo malo. Eso hay que pedirle a la virgencita que lo bueno de cada boliviano salga porque hay mucho que hacer”.
Reconoció que el país está pasando por un momento difícil tras más de 50 días de bloqueos. “No está fácil, pero con fe vamos a salir adelante”, remarcó.
Se refirió brevemente también al tipo de cambio flexible del dólar y consideró que se está estabilizando. “Se acuerdan cuando el dólar estaba en (Bs) 17 y (Bs) 18, se está estabilizando. Hay que pedirle a la virgencita que nos permita ordenarnos”, indicó.
Los asistentes a la festividad saludaron la llegada del Presidente. “Las puertas de Viacha están abiertas para usted”, le dijo el alcalde Jerry Patzi.





















































































